La Universidad Antonio Nariño creó la red sísmica de Colombia

La Universidad Antonio Nariño creó la red sísmica de Colombia
La Universidad Antonio Nariño creó la red sísmica de Colombia

 

 El grupo de investigación en Geofísica de la institución desplegó siete estaciones sismológicas y tres multiparamétricas alrededor de Bogotá para caracterizar y entender mejor los movimientos telúricos que se producen en el centro del país.



En Bogotá se podría presentar un temblor de gran alcance e intensidad que podría generar una emergencia sin precedentes en la ciudad”, con esta afirmación coinciden los expertos que aseguran que, según los mapas de amenaza sísmica, la capital se encuentra en una zona de amenaza intermedia.
 
Estudios han evidenciado que Bogotá está construida sobre antiguos depósitos de lago, que amplifican las ondas sísmicas como ocurre cuando se sacude una gelatina y, como consecuencia del movimiento y el tipo de suelo, algunas zonas de la ciudad podrían sufrir licuefacción (que es cuando el suelo se comporta como un líquido denso por la vibración del terreno).
 
Aún se calcula que una gran cantidad de edificios antiguos ubicados en la capital del país, por lo menos el 50 por ciento, no cuenta con una infraestructura sismo resistente.
 
Para medir el nivel de riesgo de un posible terremoto, especialistas en geofísica también han respondido a la pregunta de si Bogotá se encuentra cerca de alguna falla. Para preocupación de muchos, la ciudad está muy cerca de la falla frontal de la Cordillera Oriental y en esa hay sitios en donde la distancia a la capital no es más de 50 kilómetros. También está la falla de Guaicaram y la falla de Villa María que son las que están en el pie de monte llanero, es decir donde termina la Cordillera Oriental y empiezan los Llanos.
 
Para entender mejor las dimensiones del riesgo sísmico que preocupa a las autoridades del Distrito, solo basta con recordar que Bogotá es una ciudad que en 1917 tenía 100.000 habitantes y 30.000 tuvieron un éxodo frente al terremoto de ese año, pero ahora es una ciudad de más de nueve millones de habitantes, entonces es de imaginar lo que puede pasar.
 
Con el propósito de responder a esta incertidumbre y problemática, la Universidad Antonio Nariño desarrolló una red sísmica con siete estaciones sismológicas y tres multiparamétricas que están ubicadas en lugares estratégicos de la región central del país, con el objetivo de entender el origen y la evolución de los temblores y la razón por la cual se presentan estos movimientos telúricos en esta zona de Colombia.
 
El proyecto, que apoya Colciencias, cuenta con estaciones sismológicas en Usme, Villavicencio, Tunja, Zipaquirá y Chicoral, las cuales permiten registrar los movimientos telúricos y analizar la localización de los epicentros de los sismos y sus magnitudes.
 
Además, consta de tres estaciones las cuales están integradas, cada una, por dipolos eléctricos, magnetómetro y sismómetro banda ancha, equipos que permiten registrar variaciones de potencial eléctrico, anomalías magnéticas y registrar sismos, respectivamente.
 
“No pretendemos pronosticar las actividades sísmicas, porque eso hasta el momento es imposible. El objetivo de nuestra investigación es caracterizar estos fenómenos para entenderlos mejor”, explicó Alexander Caneva, director del grupo de investigación en Geofísica de la Universidad Antonio Nariño.
 
Y, agrega: “Con esta herramienta intentamos identificar una posible relación entre las señales electromagnéticas que se registran y el surgimiento de los terremotos, para así contar con información adicional para entender dónde y cómo se pueden originar”.
 
La red sísmica tiene como principal objetivo analizar qué sucede en la Sabana de Bogotá y sus alrededores, por eso con la ubicación de las estaciones intenta rodear la ciudad.
 
Las estaciones no requieren operario alguno, registran la información y esta es trasmitida en tiempo real, vía celular, al centro de procesamiento de datos de Bogotá, conformado por el grupo de investigación de la Universidad Antonio Nariño.
 
Para tener en cuenta…
 
En los últimos 17 años, en Colombia se han presentado 11 temblores de magnitud. El último fue el 30 de septiembre de 2017, el cual registró una magnitud de 5,5, según la escala de Richter, afectando a la población de Santander y Norte de Santander.