Universidades colombianas, la clave en desarrollo y posconflicto

Universidades colombianas, la clave en desarrollo y posconflicto

La influencia de la academia en la sociedad es innegable. De hecho, entre las máximas infaltables de las Instituciones de Educación Superior está el contribuir a la transformación y el desarrollo integral de las comunidades, así como propiciar las iniciativas que permitan solucionar sus principales problemas. Pero, ¿qué tanto es el impacto de estos esfuerzos en la población?

En la primera entrega de una reciente investigación realizada por la Asociación Colombiana de Universidades (Ascún), se evidencia que los proyectos sociales emprendidos por las universidades del país tienen un alto impacto positivo en las poblaciones colombianas, mejorando la calidad de vida de las personas y aportando al progreso del país. El informe señala que un 10 por ciento de la sociedad colombiana ha sido beneficiada con alguna de las iniciativas de estas instituciones.
 
Luego de convocar a 85 universidades a nivel nacional y recopilar y analizar los datos de 27 de ellas y ocho seccionales, Ascún comprobó que la mayoría de los proyectos universitarios se realizan en zonas urbanas (72 por ciento) e impactan más que todo a los sectores productivos (mineros, artesanales, caficultores, microempresarios) y a las comunidades indígenas. En cambio, de acuerdo con el informe, las iniciativas alcanzan en menor proporción a las víctimas del conflicto armado, la infancia y la adolescencia.
 
Las regiones que cuentan con más proyectos ejecutados resultaron ser, según el sondeo, la del Caribe, con 33, y el Eje Cafetero, con 28. Antioquia, aunque solo tiene 12, es la que ha beneficiado a un mayor porcentaje de la población total del estudio (54 por ciento).
Sobre los proyectos que influyen en el posconflicto, de acuerdo con las cifras dadas a conocer por la Asociación, la reparación de las víctimas del conflicto armado es el área más beneficiada (98 por ciento) y las regiones en las que más personas han tenido apoyo con estas iniciativas son Caribe (63 por ciento) y Antioquia (18 por ciento).
 
Al hacer referencia a las alianzas y a los recursos que permiten a las universidades llevar a cabo sus proyectos sociales, el informe señala al sector público como el mayor aliado estratégico (31 por ciento). En cuanto a la financiación, se dice que en la mayoría de los casos (37 por ciento) es la misma institución la que asume los gastos, con apoyo de entes públicos y otros actores como organismos internacionales y sociedad civil.
 
María de los Ángeles Jiménez, una de las investigadoras del estudio, asegura que el material obtenido en el sondeo nacional es una oportunidad para recopilar datos y construir una base de datos que sirva de referencia a las entidades gubernamentales y privadas, a nivel nacional e internacional, que estén interesadas en conocer las capacidades de la proyección social universitaria. “Este estudio fue fuente de información para el Ministro Consejero para el Posconflicto, Rafael Pardo, el pasado 16 de marzo, alrecalcarle el rol fundamental que juegan las universidades en la sociedad y el potencial que poseen para trabajar en el posconflicto”, concluye.