¿Se atreverá el Gobierno a reformar el Decreto 1279?

¿Se atreverá el Gobierno a reformar el Decreto 1279?
el régimen salarial de los docentes de Universidades Estatales se fija con este Decreto, que para muchos debería actualizarse porque sube la nómina de las universidades por encima de las transferencias que reciben del Estado.
 
Además, consideran otros, el Decreto 1279 de 2002, sucesor del Decreto 1444 de 1992, debería actualizarse a los nuevos criterios de productividad y visibilidad científica, y debe ser más exigente en la producción vigente y no tanto la histórica de los docentes.
 
El Ministerio de Educación Nacional ha intentado, en varias oportunidades, avanzar en esta reforma, y el último esfuerzo fue con la administración de Yaneth Giha, pero la presión del cuerpo profesoral, especialmente el reunido en la Asociación Sindical de Profesores Universitarios ASPU, que luego contó con el apoyo del estudiantado (que derivó en las protestas del año pasado, con el nuevo Gobierno) apagaron el tema, y hoy ese tema no aparece en la agenda gubernamental. La más reciente organización de Representantes de Profesores ante Consejos Superiores y Académicos de las Universidades Públicas ARPUP también ha influido en este proceso.
 
El Ministerio de Educación de Giha presentó una propuesta de documento CONPES con el que se esperaba re-estructurar el modelo de financiamiento de las IES públicas, que explícitamente pedía como recomendación la reforma del Decreto 1279, y que sirvió -el CONPES- para tener distraidos a profesores y rectores públicas y que no hicieran la presión que hicieron con el cambio de gobierno Santos a Duque cuando vieron que el CONPES se quedó en nada.
 
Técnicamente la reforma no sería tan difícil, aparentemente (Ignacio Mantilla señala que “por ser un decreto presidencial su modificación puede ser ágil; no obstante los gobiernos no han querido hacerlo”), pero el costo político podría ser alto, en virtud del empoderamiento que recibieron estudiantes y profesores con la protesta de 2018.
 
Mientras que para el Gobierno, una reforma al 1279 sería una manera de optimizar recursos y “medir” de otra forma la productividad docente; para los profesores, sus nóminas no representan un costo significativo en la educación superior pública.
 
Insisten los profesores que ya tienen derechos adquiridos y que el Gobierno no puede desmejorar su estabilidad laboral estableciendo “renovaciones de nombramiento”, ni la desmejora de los salarios y prestaciones sociales, atendiendo al principio de progresividad y no regresividad en materia laboral.
 
Otro punto derivado de este debate es que mientras los profesores consideran que deberían tener mejores reconocimientos, para otro sector, son estos -un buen número de docentes de universidades públicas- que como producto de la interpretación de la productividad del Decreto 1279, los que más se han beneficiado, pues hay docentes con salarios muy por encima del promedio del sector y, en algunos casos, por encima de los ingresos de rectores y vicerrectores.
 
Así lo ha aclarado el exrector de la U. Nacional Ignacio Mantilla al describir cómo, con el 1279, “se ha generado una dinámica que parece increíble, como es la aparición de un sistema salarial sin techo. En efecto, un profesor puede, vía “papers”, aumentar su salario cada año proporcionalmente al número de sus publicaciones y durante toda su vida laboral futura se le debe pagar el puntaje otorgado por cada publicación. Es así como encontramos algunos profesores con salarios superiores a los 40 millones mensuales y otros, de la misma categoría y dedicación con salarios de 6 millones mensuales”.
 
Pero, señalan los profesores, el incremento en las nóminas como efecto del 1279 es una cifra marginal con respecto a la situación financiera de la universidad pública, y tras el acuerdo del gobierno con estudiantes y profesores, del 14 de diciembre 2014, en el ambiente quedó la sensación de que el Gobierno sí tiene con qué responder a estos compromisos, por lo que el tema se acalló.
 
Lo cierto es que si bien se necesita avanzar en una modernización del 1279, para ser más pertinente a la productividad que hoy se debe medir (y, tal vez, de paso, revisar finanzas), es que para iniciar este proceso el propio sistema debe rediseñar y definir cuál es el rol que espera de sus docentes en las universidades públicas, qué productividad deberían tener y cuáles deben ser los divesos mecanismos de reconocimiento.
 
“La idea de una carrera docente Universitaria no se encuentra desarrollada en el decreto 1279 de 2002,ni siquiera en los decretos anteriores;por ello,se hace indispensable pensar en un proyecto alargo plazo que asegure a todos los docentes universitariosparticipar de una verdadera carrera docente”, ha indicado Jairo Ruiz, profesor de la Universidad Distrital Francisco José de Caldas.
 
Así mismo, el profesor de la Universidad de Caldas, Juan Carlos Yepes, exrepresentante en el CESU y líder de ASPU, refleja en uno de sus análisis, el problema de contexto del Decreto 1279. Señala que “no que no se percataron quienes diseñaron el contenido del 1279 que, luego de transcurridos varios años, los ingresos salariales comenzarían a registrar diferencias muy sensibles entre quienes se dedicaron a la investigación y producción académica y quienes permanecieron ejerciendo con calidad y compromiso su función formativa como docentes. En la práctica, se gestó una especie de “categorización oculta” entre quienes se dedicaron en mayor medida a la productividad académica y quienes optaron por mantenerse principalmente en el ejercicio docente. Nació un imaginario perverso en el sentido de diferenciar a “Profesores de primera” (investigadores bien ubicados en los ranking nacionales e internacionales) y “Profesores de segunda” (docentes de marcador y tablero dedicados a procesos formativos)”.
 
Sin reflexiones de fondo al respecto y si es que el Ministerio se atreve a ponerle el cascabel al gato, la reforma será simplemente una tensa negociación de unos puntos más o menos, pero sin revisión formal de su estructura y fondo.
 
Información de referencia:
  • Opinión: Reforma inconsulta al decreto 1279 de 2002, de Juan Carlos Yepes
  • Profesores públicos cuestionan a Mineducación por forma como quiere reformar el 1279. Mayo 2018
  • Opinión: ¿Por qué la urgencia de reformar el 1279 a dos meses de culminar este gobierno?, Lucy Gabriela Delgado 
  •  Los argumentos de los profesores universitarios en rechazo de la posible reforma del 1279 
  • ASPU y la posible reforma del estatuto o decreto 1279. Por Jairo Ruiz 
  • Salario mínimo profesoral, por Ignacio Mantilla 

Fuente: http://bit.ly/2Znp5vF