A través de proyecto transmedia docentes de UNIMAGDALENA buscan recuperar memoria oral del Caribe colombiano

A través de proyecto transmedia docentes de UNIMAGDALENA buscan recuperar memoria oral del Caribe colombiano
Siempre que comparte unos días conmigo llevo a mi hija Emma a la cama y le leo un cuento. Luego rezamos y antes de cerrar sus ojitos negros enciende el muñeco Violeta para dormirse con el arrullo de las canciones infantiles que este emite. Al instante me levanto muy despacio, la arropo, le doy otro beso en la cara y la dejo abrazada al conejito de peluche. Salgo de la habitación con la satisfacción de saberla protegida y amada. Y la dejo descansar en ese ambiente impregnado de juguetes a su alrededor, mariposas en las paredes, flores con luces, unicornios de colores y, varios atrapasueños colgados del techo, para que nada la perturbe. 


Una cruda realidad que evidencia que el 15% de los niños colombianos están creciendo sin satisfacer sus necesidades materiales y emocionales básicas. Que no son simples espectadores de la guerra porque la degradación del conflicto armado los ha convertido en víctimas directas e indirectas. Que mueren en los ataques de los violentos, caen mutilados, son violados. Que han sido desplazados de sus hogares y se han ido a las calles a padecer hambre y enfermedades sin que sus familiares tengas los medios para cuidar de ellos o un techo donde dormirlos. Que los vuelven combatientes y los obligan a matar. Que los torturan y someten a todo tipo de sufrimiento inhumano.  

En el departamento del Cesar, 132.192 niños, niñas y adolescentes han sido víctimas del conflicto armado. En un intento por devolverles la posibilidad de conocer sus entornos, recuperar las tradiciones culturales y orales, recordar sus historias, el patrimonio e identidad común de su territorio, la Universidad del Magdalena ha empezado a ejecutar un proyecto, a través de un equipo interdisciplinar conformado por: Eliana Toncel Mozo,Laura Cecilia Chaves Herrera, Andres Gil Lozano, Laura Marcela Marín, Mariano García, Cesar Gómez, Leonor Manotas, Michel Avila, entre otros destacados cineastas y supervisado por Roberto Aguas Núñez, José Pacheco Ricaurte, Andrew Simon Tucker. Y que lidera la docente de tiempo completo del Programa de Cine y Audiovisuales, Sorany Marín Trejos, denominado: Fortalecimiento de habilidades y competencias comunicativas, investigativas y tecnológicas alrededor de la memoria histórica y cultural en niños, adolescentes y jóvenes del departamento del Cesar.   

Se trata de una apuesta académica, de los proyectos aprobados por el Fondo de Ciencia, Tecnología e Innovación del Sistema General de Regalías, que busca restablecer parte de esa memoria colectiva por medio del fortalecimiento de las Competencias Comunicativas y las habilidades transmedia a un puñado de esas víctimas. A través de un ejercicio de investigación social y educativo con niños, niñas y adolescentes de 11 Instituciones Educativas Públicas de: Valledupar, Pueblo Bello, La Paz, Aguachica, Curumaní, Gamarra, Chiriguaná, Chimichagua y El Paso. Se hará una recopilación de historias y saberes de su entorno social, natural y cultural, mediante la apropiación e incorporación de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones.  

Es una investigación ambiciosa que quiere restablecer en las comunidades parte de lo que les ha arrebatado la guerra. Por eso, permitirá la creación de ecosistemas lúdicos a fin de proponer una experiencia inmersiva que forme a los niños a través del juego y favorezca la comprensión de las narrativas, el territorio y la cultura. Que ellos puedan recordar o conocer lo que eran sus hogares antes de la llegada de los armados. Teniendo como base el enfoque sistémico-contextualizado, para asumir el diálogo de saberes como una práctica constante que permita el reconocimiento, la valoración y el relacionamiento entre los saberes tradicionales y los conocimientos científicos. 

Serán dos años de arduo trabajo para crear una oportunidad de una apuesta pedagógica que reconozca la importancia de diseñar e implementar procesos de enseñanza y aprendizaje que se ajusten de manera flexible a los diversos territorios del Cesar, desde ecosistemas lúdicos y plataformas tecnológicas. Que permitan fomentar cambios efectivos en las comunidades vulnerables, donde existe una marcada brecha tecnológica, educativa y social. Generarles a los niños un conocimiento del entorno. Estrechar la comunicación intergeneracional, los saberes tradicionales, el fortalecimiento y la recuperación de la memoria oral.  

Sí, la memoria, como la que se perdió en Macondo producto de la peste del insomnio. Pero que será recuperada gracias a unos docentes que, sin ser Melquiades, tienen todas las ganas de devolverles sus recuerdos desvanecidos por la guerra. No con frasquitos con pócimas curativas, sino mediante el desarrollo de habilidades comunicativas a través de múltiples medios y plataformas de comunicación. Es decir, llevarlos a que se sientan niños una vez más y que aprendan desde el juego, en ambientes especiales. Para que sus recuerdos estén por encima de la barbarie, de lo que les fue robado. Y aunque nada les devolverá el amor, las caricias, la protección paterna arrebatada en años. Por lo menos les permitirá recuperar la capacidad de comunicar, de comunicarse, de comprender, de entender y de saber hacer, haciendo. De tener confianza en sí mismos, quizá por primera vez.  


Redactado por: Prensa Unimagdalena