Colección de parásitos sanguíneos de la UNAL, premiada por red global

Colección de parásitos sanguíneos de la UNAL, premiada por red global
La Colección Biológica Grupo de Estudio Relación Parásito Hospedero (GERPH), fundada en 1998 para salvaguardar y estudiar la diversidad parasitológica de la vida silvestre colombiana, incluye portaobjetos microscópicos, muestras de sangre y ADN tanto de aves como de anfibios (ranas y sapos), reptiles (serpientes y lagartijas, entre otros) y mamíferos (en especial murciélagos) y sus parásitos Apicomplexa, Kinetoplastea y Nematoda.

Las muestras depositadas ascienden a más de 6.200 especímenes de unas 340 especies y 2.000 muestras de sangre o ADN congeladas.

“Manejamos extendidos sanguíneos, que son unos portaobjetos de vidrio con muestras de sangre que pueden tener parásitos, además de un medio conservante en la sangre para extraer de ahí material genético de los hospederos o de los parásitos, generalmente de aves”, describe la profesora Angie González, docente del Departamento de Biología de la UNAL, quien forma parte del grupo de investigación Caracterización Genética e Inmunología.

La profesora Nubia Matta, interesada de tener una colección de referencia de parásitos sanguíneos de fauna silvestre, fundó la Colección de la UNAL, y a partir de 2014 comenzó a incursionar en la rama de reptiles y anfibios.

“Aunque la colección funciona hace dos décadas, en 2009 comenzamos con investigaciones de los tejidos de estas especies, y desde el año pasado decidimos incluir mamíferos, sobre todo murciélagos”, recuerda la docente de la UNAL.

Aporte para futuros proyectos colaborativos

El GGBN es una alianza entre varias instituciones que manejan colecciones biológicas, particularmente muestras de tejido o ADN genético extraído, y proporciona fondos para proyectos que apoyan la posibilidad de descubrir nuevas colecciones genéticas a través de su portal de datos.

La propuesta busca que otros investigadores del mundo, que también trabajen con parásitos sanguíneos o que estén interesados en los diversos hospederos de todas las especies, y que quieran hacer un análisis filo-geográfico de las muestras de Colombia, por ejemplo, puedan hacerlo con el acceso a las colecciones, por medio de la alimentación de distintos tipos de muestras, lugares donde fueron colectadas, por tipos de especies, entre otros, para establecer proyectos colaborativos.

“Por ejemplo, si una familia de aves tiene seis géneros, con cierto número de especies que uno tenga –al menos un representante de cada una– se podrían hacer análisis evolutivos que necesitan de diversas cantidades de muestras y la exploración por diferentes colecciones ayudaría a complementar la cantidad necesaria”, describe la profesora González.

Otra de las aplicaciones de la colección es que los investigadores pueden hacer análisis de bio-geografía, que consiste en asociar el proceso evolutivo de las muestras a cambios geológicos o geográficos, como el crecimiento de los ríos o el levantamiento de cordilleras.

“Para ese tipo de investigaciones también se necesita una buena cantidad de ejemplares de una misma especie, pero que sean de diferentes lugares. Por ejemplo, si se requiere información de pájaros copetones, es probable que alguna otra colección tenga información de los ejemplares en Medellín y la nuestra de Bogotá, entonces aunque sea la misma especie, por ser de lugares geográficos distintos, se complementan entre sí para este tipo de análisis”, explica la docente de la UNAL.

Redactado por: Universidad Nacional de Colombia
Mayor información: agenciadenoticias.unal.edu.co