Estudiantes de la UNAL, a concurso mundial de energía

Estudiantes de la UNAL, a concurso mundial de energía
Los creadores de esta propuesta, que concursarán en la categoría “Sostenibilidad y acceso a la energía”, son los estudiantes Angie Marcela Redondo y Jorge Luis Polo, de décimo semestre de Ingeniería de Minas y Metalurgia de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Medellín, quienes desarrollaron un modelo de energías alternativas para optimizar la actividad pesquera en Bojayá (Chocó), un municipio alejado y que ha sido muy afectado por el conflicto armado.

“Elegimos a Bojayá por su insuficiencia de energía eléctrica, pues solo tiene un 44 % de cobertura y un 33 % de continuidad del servicio, a veces solo tres horas al día. Precisamente por esta situación se pierde el 22 % de su producción pesquera, porque no pueden refrigerarla ni venderla en otros municipios”, relatan los estudiantes.

“El concurso Go Green es una competencia de innovación y sostenibilidad organizada por la compañía europea Schneider Electric en todo el mundo, dividida por regiones, que motiva a universitarios a presentar proyectos enfocados en los servicios de la compañía –económicamente viables y sobre todo verdes– para un adecuado aprovechamiento del medioambiente”, explica Angélica María Suárez, representante de talento humano de esta empresa para Sudamérica.

Ella conoció la convocatoria en una de las redes sociales de la Facultad de Minas e invitó a su compañero de prácticas, Jorge Polo, a hacer equipo para presentar un proyecto de sistema híbrido de generación de energía limpia y sostenible, a partir de residuos de la pesca artesanal en Bojayá.

El primer reto fue desarrollar una idea que cumpliera con los objetivos de la competencia y que se adaptara a las necesidades de alguna región de Colombia. Un día, mientras almorzaban pescado del Pacífico colombiano, les surgió la pregunta de cómo aprovechar los residuos de la pesca para generar energía.

Considerando que en Colombia hay zonas no interconectadas al sistema de energía o que tienen baja cobertura y poca continuidad, plantearon una solución novedosa y viable para el Chocó, donde las deficiencias en el servicio impiden su desarrollo, y se enfocaron en Bojayá.

“La primera tarea es articular a la Asociación de Pescadores Artesanales de Bojayá con un sistema de pescadería, nosotros les compramos toda la producción diaria; al pescado se le retiran las vísceras, las escamas y los demás residuos orgánicos, y se procesan en un biodigestor”.

Sistema híbrido

El sistema es híbrido porque utiliza la energía proveniente de paneles solares y del biogás producido en el biodigestor, para transformarla en energía eléctrica. Así se garantiza un suministro continuo de electricidad para alimentar tres refrigeradores y crear una cadena de frío que conserve mayor tiempo la producción, y además permita transportarla para venderla en otros lugares y así aumentar las ganancias.

El proyecto plantea ubicar 11 paneles solares que funcionen nueve horas al día y que suplan la energía del sistema de refrigeración directamente. En las noches, cuando los paneles no puedan sostener la cadena de frío, se usará la energía generada por el biogás.

Con este proyecto se ahorraría el 28 % del costo de la energía y la producción de los pescadores aumentaría hasta en un 30 %, además de contribuir a la descontaminación del río Atrato, al que normalmente llegan todos los desechos y material en descomposición del pescado que no logra venderse.

Para el proyecto presentaron un presupuesto de 21.000 dólares (alrededor de 80 millones de pesos), “una inversión baja para los grandes beneficios, pues le cambiaría la vida a muchos pescadores artesanales, quienes tendrían un cliente fijo en la pescadería a un precio 30 % más alto del que usualmente lo venden”, destaca la estudiante Redondo.

Este proyecto también puede resultar útil en muchos lugares de Colombia con potencial pesquero que no cuentan con cadena de frío para conservar la producción y comercializarla.

El estudiante Polo también destaca que “se puede impactar tanto con tan poco, porque no es un proyecto que requiera demasiada inversión o tecnología muy avanzada”.

La final de la décima versión del concurso Go Green se realizará de manera virtual en agosto próximo. El proyecto ganador queda como propiedad de la empresa organizadora, que decidirá si lo implementa o no; los proponentes, además, logran un puesto de trabajo en Schneider Electric y un viaje a la sucursal en Boston.