Laboratorio de suelos y foliares en Yopal ayudará a mitigar pérdidas de agricultores

Laboratorio de suelos y foliares en Yopal ayudará a mitigar pérdidas de agricultores
  • Colombia cuenta con 11.3 millones de hectáreas con potencial agrícola, de los cuales sólo es aprovechado el 35%, según cifras de la Unidad de Planificación Rural Agropecuaria (UPRA)
  • Una de las principales causas por las cuales los campesinos desaprovechan el suelo es la falta de acceso a herramientas tecnológicas.
  • En sólo 10 días hábiles se pueden lograr resultados confiables sobre el análisis del suelo a cosechar, lo que evita pérdidas de tiempo y dinero por cuenta de una pobre fertilización y previene niveles tóxicos para las plantas. Esta es la apuesta de la Universidad de La Salle
  • La iniciativa hace parte del Parque Agrotecnológico Investigativo, Educativo y Social del campus Utopía, en la capital de Casanare
El 94% del territorio colombiano es rural. Colombia es un país con un inmenso potencial agropecuario, sin embargo, el uso que se hace de la mayoría del suelo es ineficiente. A las secuelas del conflicto armado, se suman la informalidad en la propiedad rural, el desconocimiento de la dinámica de los mercados agropecuarios y el poco acceso a la tecnología.
 
Conectada con la realidad nacional, la Universidad de La Salle  abre al público el primer laboratorio de suelos y foliares (fertilizantes) del Casanare. “Se trata de una iniciativa alineada con el compromiso de la universidad con el desarrollo rural y su apuesta por nuestros campesinos, por esa ‘Colombia olvidada’ a la que venimos respondiendo con educación superior de calidad”, afirma el rector, el Hno. Alberto Prada Sanmiguel.
  
“Con este laboratorio los agricultores de la región llanera y todo el país, tendrán un apoyo técnico desde la Universidad de La Salle para los análisis de suelos y foliares (fertilizantes) encaminados a que se haga el mejor uso de los productos que se requieran aplicar al suelo, con el fin de estabilizarlo y prepararlo para la una cosecha productiva”, afirma el Dr. Néstor Mosos, decano de la Facultad de Ciencias Agropecuarias –la más antigua del país–, quien también explica que “una manera fácil de entender el tema es pensar que así como el médico formula exámenes para conocer el estado de salud de una persona, un agricultor puede conocer que tan saludable es el suelo en el que va a sembrar o si necesita ajustes previos”.
  
Analizar el suelo en lugar de “cultivar a ojo”
 
Uno de los temas más debatidos en agricultura es el uso de fertilizantes. En este sentido el ingeniero Miguel Cruz, líder del Laboratorio de suelos y foliares de la Universidad de La Salle en Yopal, hace dos precisiones: “la primera es que el uso eficiente de los fertilizantes es clave para generar ahorro al bolsillo del agricultor que siempre necesita optimizar recursos. La segunda es que fertilizar requiere respetar las relaciones químicas naturales del ecosistema del suelo, porque aunque la gente lo desconozca, de esto depende la calidad del suelo a lo largo del tiempo”.
 
“Cuando se fertiliza un suelo ‘al tanteo’, como tradicionalmente se viene trabajando en varios cultivos, trae como consecuencia una pobre fertilización. Incluso existe el riesgo de alcanzar niveles tóxicos para la planta y, lo peor, se da espacio al crecimiento de malezas que atraen plagas y enfermedades. Por eso, la necesidad de crear un laboratorio de servicio de análisis con procesos y operaciones de calidad, personal calificado, cobertura nacional y ubicado en una región que lo necesitaba”, puntualiza el experto de la Universidad de La Salle.
 
La calidad de los alimentos depende de la calidad del suelo
 
 
La calidad de los alimentos está estrechamente relacionada con los nutrientes del suelo en los que se cultivan. El análisis de sustancias como calcio, magnesio, hierro, entre otras, presentes en el suelo, determinan no sólo la cantidad, sino la calidad de la papa, la cebolla, la guasca y demás ingredientes de un ajiaco, por ejemplo, o de cualquier plato que hace parte de la riqueza gastronómica del país.
 
La parte que la mayoría de los comensales desconoce es que para determinar la calidad de dichos nutrientes se requieren equipos como los espectrofotómetros de absorción atómica y UV-Visible, balanzas analíticas, pH-metro, conductímetro, equipos de secado, mufla, desionizado de agua, purificador de agua, equipos para ensayo Kjeldahl. Todos estos se encuentran en el laboratorio de suelos que la Universidad de La Salle pone a disposición de los agricultores colombianos.
 
“En la inauguración del laboratorio ubicado en el campus de Utopía de la Universidad de La Salle, en Yopal, nos acompañaron representantes de Corpoica, Fedearroz, la Asociación de Piñeros de Aguazul y, sobre todo, un grupo de pequeños y medianos productores quienes ya hacen parte del grupo de beneficiarios de esta iniciativa de impacto nacional y regional”, señala Óscar Elizalde Prada, director de Comunicación y Mercadeo de la Universidad de La Salle.
 
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Dado que en Colombia es usual que las prácticas agrícolas sean desarrolladas como se dice popularmente “a ojo”, la puesta en marcha del laboratorio incluirá un despliegue pedagógico en la región para enseñarle a los agricultores la importancia de medir diversas variables y, de paso, romper el mito de que estos procesos toman demasiado tiempo, ya que en realidad en sólo 10 días puede obtener el análisis de su suelo y foliares (fertilizantes).


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Dirección de Comunicaciones de la Universidad de la Salle