Nuevos laboratorios de la UNAL impulsan desarrollo en la Orinoquia

Nuevos laboratorios de la UNAL impulsan desarrollo en la Orinoquia
“Este es un plan en el que ya se venía trabajando, principalmente, a través de capital humano y ahora, con este capital monetario, se podrán materializar las obras y poner en marcha esta iniciativa de beneficio colectivo”, comenta al respecto el profesor Óscar Eduardo Suárez Moreno, director de la UNAL Sede Orinoquía.
 
Las primeras fases del plan surgieron a partir de la propuesta del Grupo de Investigación de Ciencias de la Orinoquia (GICO), cuyos integrantes identificaron necesidad de fortalecer sus líneas de investigación y las capacidades en formación y extensión en las áreas de agricultura, con la adecuación de un aula taller de poscosecha para la Granja el Cairo, perteneciente a la UNAL Sede Orinoquia.
 
Los grupos de investigación de la región contarán finalmente con un espacio dotado adecuadamente para llevar a cabo sus procesos en cada una de las líneas de investigación, las cuales comparten la característica de impulsar el desarrollo de la región a través del conocimiento.
 
El coordinador del proyecto, profesor Óscar Vélez, asegura que los laboratorios generarán nuevos espacios que estarán a la disposición de los estudiantes de la región, con el objetivo de estimular el aprendizaje, la socialización, la crítica y la investigación en áreas  relacionadas con la biodiversidad, agroindustria y  nuevos materiales y dispositivos fotovoltaicos.
 
La financiación obtenida a través de Minciencias, el Órgano Colegiado de Administración y Decisión OCAD y el Fondo de Ciencia Tecnología e Innovación del SNR, se despliega en tres acciones puntuales.
 
Primero, el fortalecimiento de las instalaciones físicas de las colecciones de flora y fauna, teniendo como objetivo hacerlas más visibles nacional e internacionalmente por medio de tecnología e infraestructura. “Esta puede ser el área de mayor impacto, pues estas colecciones son el ADN del territorio, lo que permite conocer los ecosistemas de la región y conectarlos de manera estratégica con el desarrollo”, agrega el profesor Suárez.
 
En segundo lugar, se remodelarán algunas de las bodegas que se encuentran en la granja El Cairo, espacio de clase e investigación de la Sede, que se espera convertir en una planta de prototipo de agregación de valor industrial primaria.
 
El tercer eje de este ambicioso proyecto se traduce en la adecuación de instalaciones para la congregación de investigadores, donde se permita el debate y la discusión de los impactos y cómo articular los resultados con las problemáticas particulares de los territorios, bien sea para atender necesidades ambientales, sociales, en educación, salud o desarrollo humano y económico.
 
En la iniciativa participan egresados del Programa Especial de Admisión y Movilidad Académica (Peama), es decir profesionales graduados de diferentes disciplinas de la UNAL -arquitectura, ingeniería biología y agronomía, entre otras- quienes al conectar sus diferentes perspectivas en un solo objetivo, junto con profesores de la Sede, lograron una puntuación de 98/100 puntos requeridos por Minciencias para la aprobación del proyecto.
 
“Para la formulación se tuvo en cuenta que la Sede Orinoquia cuenta con un déficit de infraestructura y una baja dotación en equipos tecnológicos para desarrollar los tres componentes misionales de la Institución -docencia, investigación y extensión”, comenta el ingeniero David Carrillo, egresado de la UNAL y profesional de apoyo en infraestructura en la sede.
 
Se trata de un proyecto que además de traer avances para la Universidad beneficia indirectamente a la comunidad, con la cual hay una estrecha relación y transferencia de conocimiento. En conjunto, se han desarrollado dinámicas de producción de proteína vegetal y animal y existen alianzas con la Sede Medellín para producir medicamentos a partir de plantas que involucran esta granja.


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