UNAL lidera diseño colectivo de viviendas para reinsertados

UNAL lidera diseño colectivo de viviendas para reinsertados
Un equipo de más de 40 personas, entre ellas ingenieros, geólogos y profesionales de las ciencias sociales, adelantan el diseño de nueve proyectos de vivienda para igual número de comunidades conformadas por reinsertados de la antigua guerrilla de las FARC en Antioquia, Arauca, Cauca y Tolima.
 
El proyecto es liderado por la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Medellín con recursos del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y es el segundo de su tipo: el primero lo lideró el Ministerio de Vivienda y concluyó en 2020.
El profesor Edier Vicente Aristizábal Giraldo, de la Facultad de Minas de la UNAL Sede Medellín, destaca que la Universidad fue seleccionada para ese proyecto por su experiencia previa y sus conocimientos técnicos, especialmente en relación con estudios de amenaza, vulnerabilidad y riesgo.
“Este proyecto se enmarca dentro del proceso de paz, porque uno de los compromisos del Gobierno fue reubicar a los excombatientes. Después de la firma del Acuerdo de Paz se ubicaron transitoriamente, y ahora estamos definiendo en cuáles áreas se construirán las viviendas definitivas”, explica el docente.
Pero más allá de definir qué tipo de materiales se usarán para la construcción o cuáles son los terrenos aptos para esto, los profesionales tienen el reto de ayudar a reconstruir el tejido social para garantizar que estos espacios –que reciben el nombre técnico de Antiguos Espacios Territoriales de Capacitación y Reincorporación (AETCR)– funcionen como una verdadera comunidad.

No serán pueblos aislados
Elizabeth Arboleda Guzmán, docente de la Facultad de Arquitectura de la UNAL Sede Medellín y una de las líderes del proyecto, explicó que “habitar” no es un proceso que ocurre rápidamente, y menos si se presenta en condiciones de transitoriedad; por eso se hicieron diálogos con la comunidad, para entender su forma de ver y vivir el territorio.
Una de las sorpresas que se llevó su equipo fue saber que, por ejemplo, para algunos excombatientes fue muy difícil habituarse a dormir en una cama, pues durante años lo hicieron en el piso. “Hay que avanzar en construir un hábitat que no sea un gueto. Los AETCR no se pueden leer como pueblos aislados porque ellos forman parte de unas lógicas territoriales y entienden que sus asentamientos tienen muchas posibilidades y recursos”, agrega.

Para lograr la comunicación y colaboración de los reinsertados, el equipo de trabajo de la UNAL implementó una caja de herramientas con la que ha podido analizar las vulnerabilidades de la población, además del reconocimiento, diagnóstico de comunicaciones y creación de organizaciones a través de comités de participación, formación y construcción colectiva.

En cuanto al diseño, el profesor Aristizábal señaló que ya se adelantan estudios de prefactibilidad y factibilidad para identificar qué amenazas puede haber en las zonas en las que se podrían construir las viviendas, lo cual incluye movimientos en masa (deslizamientos), inundaciones y avenidas torrenciales. “Estudiar esas amenazas y hacer la prospectiva de los niveles de riesgo nos permite saber cuáles son las zonas más seguras para asentarse”, aclaró el docente.

Al tiempo, se está revisando qué ajustes normativos y de planes de ordenamiento territorial son necesarios para que los espacios queden legalizados, y se están adelantando estudios y diseños de las redes de agua, incluyendo sitios de captación y plantas de tratamiento, para garantizar el bienestar de las comunidades.

El contrato para los estudios y diseños tiene una duración de 10 meses. Se espera que la construcción de estas soluciones de vivienda inicie este año.

Redactado por: Noticias UNAL.
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