No solo la ganadería, los cultivos también dañan el suelo en Colombia.

La erosión del suelo es la pérdida de su capa superficial, en la que están la mayoría de nutrientes, y se trata de un problema mundial porque evita el cultivo exitoso de la tierra y el paso o la infiltración de agua, lo que pone en riesgo la disponibilidad de estos recursos para todas las formas de vida.