La Misión de Observación Electoral (MOE) y la Asociación Colombiana de Universidades (ASCUN) convocaron un espacio de diálogo abierto entre el Registrador Nacional del Estado Civil, doctor Hernán Penagos, y representantes de instituciones de educación superior de todo el país. El encuentro, transmitido en vivo por YouTube y Zoom, buscó promover la participación democrática juvenil de cara a las elecciones presidenciales del 31 de mayo y 21 de junio de 2026.
Bogotá D.C 12 de mayo del 2026. — En un formato de conversación cercana y sin protocolos, la MOE y ASCUN organizaron el espacio denominado «Un Parchecito con el Registrador», un encuentro educativo en el que el Registrador Nacional, doctor Hernán Penagos, respondió de manera directa las preguntas formuladas por jóvenes, docentes y directivos de universidades colombianas. El material quedó grabado para su difusión masiva en todas las instituciones de educación superior del país durante el periodo electoral.
Oscar Domínguez González, Director Ejecutivo de ASCUN y anfitrión del encuentro, explicó el propósito de la iniciativa:
«Si hay un momento en el que la democracia se expresa de la manera más básica, esencial, pero fundamental, es este: el de los procesos electorales. Desde las universidades queremos promoverlo y motivarlo, de manera amplia, para que todos los que están en diferentes miradas y posiciones puedan escuchar de la mano de quienes han sido encomendados por la Constitución Política», señaló Domínguez.
Un proceso construido por millones de ciudadanos
Hernán Penagos, Registrador Nacional, subrayó desde el inicio que las elecciones en Colombia no son una tarea exclusiva de la autoridad electoral: son el resultado del trabajo de millones de ciudadanos. «Las elecciones en Colombia se gestionan y se llevan a cabo porque participan múltiples actores, millones si se quiere», afirmó. Entre ellos destacó a los 860.000 jurados de votación —hombres y mujeres seleccionados aleatoriamente— que cuentan los votos y diligencian a mano las actas electorales, consideradas el instrumento más importante del proceso. A ellos se suman los jueces de la República que integran las Comisiones Escrutadoras y son quienes, en última instancia, declaran los resultados oficiales.
El Registrador detalló que Colombia cuenta con 123.000 mesas de votación en aproximadamente 14.000 puestos de votación, de los cuales cerca de la mitad están ubicados en zonas rurales. Para atender estas regiones apartadas, la Registraduría utiliza teléfonos satelitales y radios de la Policía para la transmisión de información. El censo electoral actual habilita a 41,4 millones de personas para votar, incluidos 1,2 millones de colombianos residentes en el exterior en 67 países.
Transparencia, auditorías y seguridad del sistema
Penagos explicó el plan general de auditorías implementado por la Registraduría, que contempla auditoría internacional, la puesta a disposición del código fuente del software para los partidos políticos, el congelamiento del software con códigos hash, y la realización de simulacros. Insistió en que el proceso colombiano es «eminentemente manual»: las actas físicas se publican el mismo día de las elecciones y pueden ser verificadas por los testigos electorales de los partidos a través de fotografías.
Respecto a las empresas tecnológicas que prestan servicios al proceso electoral, el Registrador aclaró que fueron seleccionadas mediante convocatoria pública abierta de más de un año, que son supervisadas permanentemente por la Procuraduría General de la Nación y la Contraloría, y que sus servidores y herramientas son manejados directamente por los funcionarios de la Registraduría. Sobre el voto electrónico, Penagos fue categórico: no es necesariamente una solución más avanzada, y de hecho no está ampliamente adoptado ni en Europa ni en la mayoría de América Latina.
Desinformación, confianza institucional y el rol de las universidades
Uno de los temas más debatidos fue el impacto de la desinformación en el sistema democrático. El Registrador advirtió que en Colombia la desinformación no solo genera polarización social sino que ha llegado a causar muertes. Ante la pregunta de Oscar Domínguez, director ejecutivo de ASCUN, sobre cómo recuperar la confianza en las instituciones, Hernán Penagos hizo un llamado explícito a la ciudadanía a informarse por fuentes oficiales y a confiar en el trabajo de las instituciones del Estado. Destacó que la Registraduría figura sistemáticamente entre los organismos con mayores índices de confianza institucional en las encuestas nacionales.
Frente a la pregunta de Sofía Reyes (UNIMETA) sobre el papel de las universidades, el Registrador respondió que las instituciones de educación superior pueden contribuir de dos formas fundamentales: difundiendo información oficial de la Registraduría y defendiendo públicamente a los funcionarios electorales que frecuentemente son víctimas de señalamientos injustos en redes sociales.
Jóvenes, participación y retos del sistema electoral
La participación juvenil fue un eje central del diálogo. Hernán Penagos informó que la Registraduría ha impulsado elecciones de Consejos Municipales y Locales de Juventud, con más de un millón de jóvenes participantes, como estrategia para acercar a este grupo poblacional a la cultura democrática. El Registrador instó directamente a los jóvenes: «Participen activamente en la política y en lo público, porque es la manera de lograr transformaciones reales en el país».
Oscar Domínguez advirtió que más del 40% de los municipios del país no tienen acceso a internet, lo que limita la posibilidad de que jóvenes de zonas rurales accedan a este tipo de espacios informativos.
En relación con las reformas pendientes al sistema, el Registrador mencionó la necesidad de reducir la fragmentación partidista, mejorar la representación senatorial en más de 40 departamentos que hoy carecen de ella, avanzar en la participación de género y revisar el proceso de segunda vuelta presidencial.
El encuentro contó con la participación activa de estudiantes de diversas regiones del país, quienes canalizaron sus inquietudes a través del chat de la transmisión y de consultas previas enviadas desde sus instituciones. Las instituciones de educación superior que hicieron llegar preguntas fueron:
Katerine Villar y Sofía Reyes — Universidad de los Llanos (UNIMETA)
María López y Laura Tejada — Pontificia Universidad Javeriana
Mauro Boada — Universidad Autónoma de Bucaramanga (UNAB)
Nicolás Serrano y Katherine Patarroyo — Universidad Industrial de Santander (UIS)
Jorge Durán y Taris Páez — Universidad del Norte
Diego Acero — Pontificia Universidad Javeriana
La amplitud geográfica de las instituciones participantes —desde la Orinoquía hasta el Caribe y el nororiente colombiano— reflejó el alcance nacional del ejercicio y la relevancia del tema para toda la comunidad universitaria.