Ingresar a la UNAL es el comienzo de una etapa académica, pero también la entrada a una comunidad universitaria construida durante 159 años. Este fue el preámbulo a la bienvenida que los nuevos estudiantes del periodo 2026-2 de la Sede Bogotá, junto con sus familias vivieron, en el marco de una jornada donde la cultura, la investigación, la academia y la fraternidad fueron protagonistas.
En este nuevo proceso de admisión, el cual se presentaron más de 34 mil aspirantes en todo el país, donde 4.218 llegan a la Sede Bogotá refleja la magnitud de esta nueva generación que llegará a ocupar las aulas, laboratorios, espacios deportivas y demás espacios que componen a la ciudad universitaria.
Durante la jornada de bienvenida, el rector de la Institución, el profesor José Ismael Peña Reyes, destacó la dimensión del patrimonio construido colectivamente por el país que hoy representa la Universidad. Y en su mensaje de bienvenida recordó que en este espacio convergen la humanidad, la academia, el conocimiento y la diversidad cultural de una nación.
“Ustedes llegan con acentos, historias y preguntas diferentes. Esa diversidad nos hace mejores y recuerden siempre, Colombia necesita de su talento, de su honestidad y de su compromiso público”, afirmó durante la jornada de bienvenida invitando a los nuevos estudiantes a asumir su formación como una responsabilidad con el país.
Una universidad que acompaña y abre oportunidades
Durante la jornada, las directivas presentaron a los nuevos estudiantes y a sus familias una Institución que trasciende sus aulas y edificios, y para darla a conocer desplegó, no solo en Bogotá sino en todas sus Sedes, una Feria de Servicios a través de la cual se presentaron los beneficios en materia de bienestar universitario, la amplia diversidad programas académicos, las oportunidades de becas e intercambios y acompañamiento, y además ele aporte que se hace desde el periodismo y la comunicación, con la Unida de Medios de Comunicación (Unimedios), oficina que agrupa los medios mediante los cuales la Unidad le cuenta al país sobre su quéhacer científico, académico y cultural.
“Aquí van a encontrar laboratorios de investigación, bibliotecas especializadas, espacios deportivos y culturales y una comunidad de docentes, investigadores y compañeros comprometidos todos y todas con la excelencia académica”, señaló la profesora Lorena Chaparro.
La diversidad también fue uno de los elementos centrales de la intervención de la vicerrectora, debido que, para la Universidad, esa diversidad enmarcada por la presencia territorial fortalece la misión de conocer el país e incluir a poblaciones que históricamente han enfrentado mayores barreras para acceder a la educación superior.
La Institución también les recordó a los nuevos integrantes de la comunidad universitaria que acceder a la Universidad implica derechos y responsabilidades.
Por esta razón, el cuidado del campus, el respeto por las normas, la convivencia y el compromiso con la propia formación hacen parte de esa nueva condición de estudiantes. A cambio, la Sede Bogotá pone a disposición servicios que permita el disfrute de su vida académica.
El orgullo de pertenecer a la Universidad Nacional de Colombia
Para Fiorella Estévez, quien comienza su formación en Biología, ingresar a la UNAL representa la oportunidad de ampliar su manera de comprender la vida y encontrarse con personas y perspectivas que enriquezcan tanto su formación como su visión del mundo.
Después de intentarlo en varias ocasiones y haber pasado por otras carreras y universidades, aseguró que llega a esta nueva etapa con felicidad y, especialmente, con gratitud hacia su familia, a la que reconoce como su principal apoyo: “espero poder conocer muchas otras formas de pensar y de ver la vida para poder formarme en lo que quiero, pero también como formar la vida de los demás”, indicó la futura bióloga.
Así mismo para Candelaria González, egresada de la Facultad de Ingeniería y actual subsecretaria de Política de Movilidad de Bogotá, la llegada a la UNAL también significa asumir el orgullo de pertenecer a una institución cuya formación trasciende más allá de lo académico.
Desde su propia experiencia, invitó a los estudiantes a aprovechar las oportunidades que encontrarán durante su paso por la Universidad. Su mensaje estuvo dirigido también a las familias.
Después de haber recorrido más de una década en el mundo laboral, González destacó que pertenecer a la Universidad constituye un reconocimiento en distintos espacios profesionales, pero advirtió que ese respaldo no reemplaza el esfuerzo personal. “La universidad abre puertas, pero abrir la puerta no es llegar”, expresó, para recordar que el camino profesional se construye también con disciplina, honestidad, buenas relaciones y trabajo.
Desde la representación estudiantil, la bienvenida incorporó otra mirada sobre lo que significa comenzar esta etapa. Uno de los representantes recordó que cada estudiante llega al campus con una historia diferente y que entrar a la UNAL implica convertirse en parte de un lugar que ha acompañado la construcción del país desde diferentes campos del conocimiento.
La invitación fue, además, a entender el campus como un espacio de memoria y de construcción colectiva. Para los representantes estudiantiles, la formación universitaria no se limita a obtener un título, sino que también supone aprender a comprender la realidad, desarrollar pensamiento crítico y poner el conocimiento al servicio de los demás.
La nueva generación ya está aquí y la UNAL los recibe con orgullo y pone a su disposición una comunidad construida durante más de siglo y medio. Ahora comienza la tarea de recorrerla, transformarla y, con el tiempo, dejar también una huella en ella.
Contenido elaborado por: Universidad Nacional de Colombia (UNAL)