Una investigación del Politécnico Grancolombiano evidenció que la falta de acceso a créditos, servicios financieros y herramientas para gestionar recursos continúa siendo una de las principales barreras que enfrentan millones de colombianos para superar la pobreza. El estudio concluyó que la exclusión financiera limita las oportunidades de crecimiento económico de los micronegocios y dificulta la mejora de las condiciones de vida de miles de familias.
La investigación, titulada Tendencias en inclusión financiera para la transformación social de los micronegocios, fue liderada por Irma Liliana Vásquez, docente de la Escuela de Negocios y Desarrollo Internacional del Politécnico Grancolombiano. Los hallazgos mostraron que los micronegocios con acceso a financiamiento tienen mayores probabilidades de expandirse, generar empleo y fortalecer la estabilidad económica de sus hogares, mientras que aquellos que permanecen excluidos enfrentan más dificultades para crecer y salir de condiciones de vulnerabilidad.
De acuerdo con el estudio, la exclusión financiera va más allá de la imposibilidad de obtener un crédito. También implica restricciones para invertir en los negocios, adquirir inventarios, comprar equipos, enfrentar emergencias económicas o responder a periodos de desaceleración. Como consecuencia, muchos pequeños empresarios continúan dependiendo de recursos propios o de mecanismos informales de financiación que limitan su capacidad de expansión y sostenibilidad.
Se identifico que factores como la informalidad, la falta de historial crediticio y las dificultades para cumplir los requisitos exigidos por las entidades financieras tradicionales siguen obstaculizando el acceso de miles de emprendedores al sistema financiero formal. Esta situación no solo afecta el desarrollo de los negocios, sino que termina convirtiéndose en una barrera social que reduce las posibilidades de movilidad económica.
Los resultados adquieren especial relevancia en un contexto en el que Colombia cuenta con cerca de 2,3 millones de micronegocios, los cuales generan aproximadamente 3 millones de empleos y representan más del 13 % de la ocupación nacional. Para el Politécnico Grancolombiano, detrás de cada uno de estos emprendimientos existe una familia cuya estabilidad económica depende de la capacidad del negocio para mantenerse y crecer.
La educación financiera constituye una de las barreras menos visibles, pero más determinantes en la persistencia de la pobreza. La evidencia analizada mostró que numerosos emprendedores no cuentan con los conocimientos necesarios para comprender el funcionamiento del sistema financiero, evaluar opciones de financiamiento, gestionar riesgos o planificar estratégicamente las finanzas de sus negocios. Esta situación resulta especialmente compleja en municipios intermedios y zonas rurales, donde el acceso a información y acompañamiento especializado suele ser limitado.
A partir de estos hallazgos, el Politécnico Grancolombiano señaló la necesidad de impulsar estrategias integrales que combinen el acceso al crédito con programas sólidos de educación financiera. Asimismo, destacó el potencial de las tecnologías financieras, los canales digitales y las soluciones Fintech para ampliar la cobertura de servicios y acercar oportunidades a poblaciones históricamente excluidas del sistema financiero.
Se plantea la importancia de diseñar políticas públicas ajustadas a la realidad de los micronegocios colombianos, especialmente aquellos que operan en condiciones de informalidad. Según los investigadores, fortalecer estos emprendimientos puede contribuir significativamente a la generación de empleo, el crecimiento económico y la reducción de las brechas sociales.