Más de seis mil viviendas afectadas en el Valle del Cauca, dejó el terremoto del pasado 10 de agosto, además de decenas de vidas perdidas y daños en hospitales, colegios y vías. Por ejemplo: El Cairo perdió cerca del 80 % de sus casas. Sin embargo, la pregunta va dirigida a la preparación para estos acontecimientos.
Desde el Observatorio de Sostenibilidad de la Universidad Autónoma de Occidente se revisaron los planes de desarrollo de los 42 municipios del Valle, y se encontró que, existen 907 acciones de gestión del riesgo. El problema es su enfoque, 30 % va a infraestructura y el 27 % a alerta y respuesta. En cambio, la prevención estructural —reducir la vulnerabilidad y evitar muertes y pérdidas— apenas llega al 5,6 %.
Los datos más duros son los ceros: 18 de los 42 municipios no tienen una sola acción para reducir su vulnerabilidad; 23 no tienen ninguna para reducir muertes y pérdidas por desastres. Además, la diferencia entre municipios es enorme: mientras Yumbo registra 69 acciones y Cali 55, hay municipios que apenas llegan a 8 o 10. La mitad del departamento está por debajo de 18.
Más de la mitad del Valle del Cauca planifica el riesgo mirando hacia la respuesta, no hacia la prevención. Un municipio que se prepara pierde menos y se recupera más rápido. Uno que no, improvisa. Y esto importa por algo muy simple: la capacidad de recuperarse no nace el día de la emergencia, se construye antes.
— Efraím del Campo Parra Muñoz, Director Observatorio de sostenibilidad