Equipo de la Universidad Nacional de Colombia, único colombiano habilitado para lanzar su cohete en competencia internacional

Tres años de trabajo, un cohete diseñado para alcanzar 3 kilómetros de altura y un satélite desarrollado por estudiantes llevaron a Etherea, de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Medellín, a convertirse en el único equipo colombiano habilitado para realizar su lanzamiento en el Desafío Espacial Latinoamericano, que se celebra en Brasil. Para llegar hasta esta etapa tuvo que superar las pruebas técnicas y de seguridad exigidas por la competencia.

Con el cohete listo y las pruebas superadas, el equipo espera que las condiciones climáticas permitan realizar el lanzamiento en Iacanga, estado de São Paulo, donde se celebra, del 2 al 5 de septiembre, la séptima edición del Desafío Espacial Latinoamericano, una competencia internacional de cohetería experimental que se realiza desde 2019. El certamen incluye desafíos de cohetes, satélites y módulos de aterrizaje, con diferentes categorías según las características de los desarrollos.

Para llegar a este punto, los 22 integrantes de Etherea han trabajado durante tres años en el desarrollo de una iniciativa interdisciplinaria que integra conocimientos de matemáticas, física, ingeniería y gestión.

Su participación comprende dos misiones. La primera corresponde al cohete, que busca alcanzar un apogeo o punto de mayor altura de 3 kilómetros y cuenta con un sistema de recuperación mediante dos paracaídas. La segunda corresponde a un satélite integrado en el cohete, diseñado para medir variables como las temperaturas interna y externa, la altitud y la ubicación mediante GPS.

Entre los desarrollos presentados en el concurso se destaca un protocolo de seguridad de cerca de 100 páginas, elaborado durante un año por los estudiantes para establecer procedimientos específicos para la práctica de la cohetería experimental bajo condiciones controladas.

El documento fue elaborado con el acompañamiento de especialistas y organizaciones vinculadas con el sector aeroespacial, como la Fuerza Aérea Colombiana y la Asociación Colombiana de Mujeres en el Espacio, además de personas con experiencia en este tipo de competencias. Su elaboración se convirtió también en uno de los principales aprendizajes del equipo durante su proceso de formación y desarrollo.

“Nos llevó un año completo en hacer un protocolo de seguridad con todos los pasos y que todas las personas entendieran que estamos haciendo las cosas bien y nos admiraron por eso. De hecho, fuimos el mejor protocolo de seguridad que hay en toda la competencia”, señala Valeria Herrera Giraldo, líder general del grupo.

El equipo cuenta además con el acompañamiento de profesores de distintas disciplinas. Entre ellos está Alejandro Fula, ingeniero mecánico con formación en el área aeroespacial, además de Carlos Sánchez, de Ingeniería Química, Juan Mesa y Alejandro Toro, quienes han aportado sus conocimientos en diferentes etapas del proyecto.

“Los muchachos han dado lo que han tenido, no es el mismo grupo del 2023, es un grupo que se reconstruye de sus cenizas. Cada puerta que se abría se cerraba en cuatro, pero ellos siguieron trabajando y eso permitió que hoy estén aquí, representando a la UNAL”, destaca el docente Fula.

Durante el desarrollo del proyecto, Etherea enfrentó dificultades para acceder a financiación, equipos, laboratorios y espacios adecuados para realizar sus pruebas. Los estudiantes también tuvieron que gestionar apoyos dentro y fuera de la Universidad para conseguir los recursos necesarios y avanzar en la construcción del cohete y el satélite.

Pese a estas dificultades, continuaron desarrollando el proyecto hasta completar los requisitos técnicos y de seguridad establecidos por la competencia. “Para nosotros fue un reto llegar a eso, porque además de lo administrativo es evaluar, prueba y error, saber qué podemos hacer, qué no podemos hacer y darle los pasos necesarios para llegar al despegue”, recuerda Valeria.

Ese proceso permitió que Etherea llegara hasta la fase de lanzamiento. Según sus integrantes, varios equipos colombianos se presentaron a la competencia, pero el de la UNAL fue el único que logró cumplir los protocolos, diseños y demás requerimientos exigidos para avanzar hasta esta etapa.

En Brasil, además de poner a prueba sus propios diseños, los estudiantes han aprovechado la competencia para conocer el trabajo de otros equipos y ampliar sus aprendizajes. La líder del equipo destaca especialmente el intercambio con grupos brasileños, algunos de los cuales cuentan con formación universitaria especializada en ingeniería aeroespacial.

“La idea es seguir el proyecto y mejorar en todo lo que necesitemos. Es la primera vez que venimos acá y queremos volver a esta competencia; además, estamos mirando otras competencias como las de la NASA”, indica la estudiante y líder del proyecto.

Para el profesor Fula, este tipo de iniciativas permiten acercar la formación universitaria a problemas concretos y mostrar el alcance de los conocimientos adquiridos en las aulas. La participación en Brasil constituye además la primera experiencia internacional de Etherea y una oportunidad para poner a prueba el trabajo desarrollado durante tres años, identificar los ajustes necesarios y continuar avanzando en cohetería experimental desde la UNAL.

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