La propiedad intelectual, una garantía para las alianzas de la extensión universitaria

El segundo webinar del Segundo Ciclo de experiencias en gestión de la extensión reunió a universidades del país en torno a cómo proteger los activos que nacen de los proyectos con empresas y comunidades.

Bogotá, 30 de septiembre de 2026. Definir quién es el titular de un software, una metodología o un prototipo antes de que arranque el proyecto evita conflictos y pérdidas de oportunidades económicas y sociales. Ese fue el mensaje central del webinar «La propiedad intelectual en la gestión de proyectos de extensión«, realizado el 30 de septiembre por ASCUN, la Red Nacional de Extensión Universitaria (RNEU) y el Programa Retos, como parte del Segundo Ciclo de experiencias en gestión de la extensión de la educación superior.

La sesión, que contó con la delegación del Nodo Eje Cafetero, tuvo como experto invitado a Johan Mauricio Castaño, abogado especialista en derecho de los negocios de la Universidad Tecnológica de Pereira. La moderación estuvo a cargo de María Valentina González, Coordinadora de Extensión Universitaria de la misma institución.

Activos que se crean y que hay que proteger

El experto diferenció tres categorías: el derecho de autor, que protege la obra desde el momento de su creación; la propiedad industrial (patentes, marcas y diseños industriales), que exige registro; y el know-how, es decir, las metodologías internas no divulgadas. Recomendó, además, registrar las marcas de los proyectos estratégicos.

Los riesgos más frecuentes

Entre los problemas recurrentes, el conferencista señaló la ausencia de cláusulas de propiedad intelectual en los convenios, el uso indebido de materiales protegidos y la participación de estudiantes sin una regulación clara. Insistió en que no toda la información es confidencial y que las instituciones deben establecer qué es público, privado o semiprivado, sobre todo las entidades del Estado. En su balance, el mayor riesgo no es perder la propiedad intelectual, sino no saber que existe. Como referente positivo mencionó el acuerdo de propiedad intelectual de la Universidad Tecnológica de Pereira.

Buenas prácticas

Las recomendaciones apuntaron a:

  • definir la titularidad desde la etapa de negociación;
  • incluir cláusulas específicas en los contratos;
  • capacitar a docentes y gestores;
  • alinear la gestión con la política institucional de cada universidad.

Una gestión que fortalece

El webinar cerró con una idea que resume la sesión: una gestión adecuada de la propiedad intelectual no es una barrera, sino una garantía que fortalece las alianzas entre universidades, empresas y comunidades, y permite que la extensión, además de transferir conocimiento, cree activos. Invitó a las instituciones a revisar sus procesos y a desarrollar dinámicas más estratégicas.

El ciclo continuará el 4 de noviembre con una sesión titulada: Medición de impacto y resultados de la gestión de extensión.

Enlace de Zoom con registro previo al próximo webinar

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