Los cocodrilos reinan en Cartagena, Televisión UNAL gana premio India Catalina 2025

Los reyes del Orinoco sigue las vivencias de un grupo interdisciplinario de científicos que a inicios de 2024 se internó en esta cuenca –una de las más extensas del mundo– en busca de 14 ejemplares de cocodrilos del Orinoco (Crocodylus intermedius) que un año antes fueron liberados con dispositivos de ubicación remota.

Antes de iniciar la búsqueda, el equipo de investigadores liberó 11 ejemplares más en el río Tomo, en el Parque Nacional Natural El Tuparro (Vichada), y enseguida se embarcó por el río para seguir las señales satelitales y de los transmisores de radio con la esperanza de que los cocodrilos que se llevaron antes a su hábitat natural hayan podido adaptarse a su nuevo entorno, y por supuesto sobrevivir.

En su camino hacia la libertad, los animales se cargaron en el avión militar Hércules de la Fuerza Aérea Colombiana (FAC), que se encargó de trasladarlos hacia el lugar escogido para tal fin.

La liberación fue liderada por la UNAL y Parques Nacionales Naturales de Colombia y contó con el apoyo técnico y financiero tanto de la Organización WCS Colombia como de CrocFest, la Universidad de Florida, la FAC y la Defensa Civil Colombiana.

El cocodrilo del Orinoco, también conocido como caimán llanero, es una especie autóctona del país que en 1984 fue declarada como en “Peligro crítico extinción”, categoría ratificada por Colombia mediante la Resolución 676 del 21 de julio de 1997, expedida por el entonces Ministerio del Medio Ambiente. Para ese año quedaban unos pocos ejemplares debido a la caza indiscriminada de la que fueron objeto entre las décadas de 1930 y 1950 para exportar sus pieles.

Este reptil, considerado como el mayor depredador de América Latina, alcanza una longitud de 7 m y es la única especie cuya distribución está contenida en una sola cuenca hidrográfica: la de Orinoco.

Según los expertos de la UNAL, “la extinción del cocodrilo tiene graves consecuencias en los ecosistemas acuáticos, ya que se trata de un depredador tope (en lo más alto de la cadena alimentaria o trófica) y de una especie sombrilla, es decir que al conservarla se garantiza la conservación de muchas otras especies de flora y fauna”.

Esta odisea en pro de la conservación del cocodrilo del Orinoco se gestó en la Estación de Biología Tropical Roberto Franco, dependencia adscrita a la Facultad de Ciencias de la UNAL Sede Bogotá ubicada en Villavicencio (Meta) que ha jugado un papel preponderante en la protección del Crocodylus intermedius desde que iniciara su colección viva en la década de 1970 bajo la dirección del reconocido científico Federico Medem.

El documental se presentó por primera vez al público en octubre de 2024 en la UNAL Sede Palmira, en el marco de la XVI Conferencia de las Partes (COP16) del Convenio sobre la Diversidad Biológica de las Naciones Unidas, realizada en el Cali. Se transmitió en directo por Señal Colombia y a través de internet por el canal de Televisión UNAL de YouTube.

Contenido elaborado por: Universidad Nacional de Colombia – UNAL

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