“La idea surgió cuando me di cuenta de que las energías renovables, como la solar y la eólica, no utilizaban una fuente que también se podría aprovechar: el sonido”, dijo el estudiante, quien, inspirado por sus clases de Física del colegio, decidió que su pasión por la ciencia podía llevarlo a desarrollar proyectos más ambiciosos como este que hoy está en etapa de ejecución.