De Marte, el cuarto planeta del sistema solar, sabemos que tiene una superficie rojiza –por el alto nivel de óxido de hierro– cubierta de polvo, rocas y cráteres de impacto, y que a su alrededor giran dos pequeñas lunas: Fobos y Deimos. Sin embargo aún quedan muchas preguntas por resolver: ¿habrá albergado vida?, ¿cuál es su estructura interna?, y una que se ha convertido en objeto de estudio de gran interés: ¿se podría colonizar?