Miguel Ruiz Rubiano

La educación superior en Colombia vive un momento clave para su consolidación y proyección futura. Si bien se han logrado avances significativos a lo largo de los años como el crecimiento sostenido de la cobertura bruta, que pasó del 49,82% en 2014 al 57,53% en 2024, según el informe Laboratorio de Economía de la Educación de la Universidad Javeriana, aún persisten desafíos que exigen una mirada estratégica y articulada. 

Con la llegada de un nuevo gobierno, el país tiene la oportunidad de fortalecer su sistema educativo, cerrar brechas históricas y avanzar hacia una educación más equitativa, pertinente y conectada con las realidades del país.

Desde nuestra experiencia como Institución, que ha crecido con vocación social y compromiso con la formación para la vida, identificamos tres prioridades estratégicas que el próximo gobierno debería asumir para fortalecer el sistema de educación superior en Colombia.

1. Un modelo de financiación equitativo y sostenible

Uno de los retos estructurales más importantes del sistema es el acceso justo y sostenido. Según datos de Fedesarrollo, más del 69% de los estudiantes de estratos 1 y 2 se encuentran hoy en instituciones privadas, debido a procesos de admisión más flexibles. Sin embargo, muchos de ellos enfrentan barreras económicas significativas que ponen en riesgo su permanencia y culminación de estudios.

En este sentido, el modelo de gratuidad debe repensarse para ser realmente progresivo y focalizado, sin excluir a los estudiantes más vulnerables que acceden a través del sector privado. Además, es necesario avanzar hacia esquemas híbridos que fortalezcan tanto la demanda (subsidios, créditos) como la oferta pública y privada por igual. El fortalecimiento del ICETEX, la expansión de líneas de financiación accesibles y el diseño de modelos sostenibles de apoyo económico deben ser una prioridad estatal, asegurando que los subsidios distribuyan equitativamente el apoyo entre ambos sectores.

2. Articulación efectiva entre el Estado, las universidades y el sector productivo

El sistema necesita avanzar hacia una mayor pertinencia. Hoy, muchas ofertas educativas no responden a las demandas del mercado laboral ni a las transformaciones del país. Áreas como las Tecnologías de la Información y la Comunicación – TIC y salud, donde hay mejor retorno laboral, siguen siendo poco promovidas, mientras programas de alta matrícula enfrentan dificultades de empleabilidad.

Para lograr una transformación real, se requiere un ecosistema colaborativo donde el Estado, la academia y el sector productivo construyan articuladamente rutas de formación, investigación aplicada y proyección social. Este enfoque fue plasmado en el Acuerdo por lo Superior 2034, resultado de un amplio diálogo nacional que propuso lineamientos para modernizar la educación superior, mejorar su calidad y pertinencia, y fortalecer su articulación con los desafíos del siglo XXI. Su implementación parcial nos recuerda la necesidad de retomar esos acuerdos como hoja de ruta para una política pública más coherente y sostenida, más allá de los ciclos de gobierno.

3. Educación centrada en el estudiante y conectada con los territorios

El futuro de la educación superior debe construirse desde una visión humanista, flexible y territorial. Esto implica poner al estudiante en el centro, con rutas de acompañamiento académico, emocional y vocacional que respondan a sus contextos diversos. Igualmente, es clave fortalecer la modalidad virtual con garantías de conectividad y calidad, para llegar a regiones apartadas y poblaciones históricamente excluidas.

Además, se debe reconocer la importancia de los ciclos básicos, los programas técnicos y tecnológicos y el fortalecimiento del SENA en áreas estratégicas. La educación superior no debe entenderse solo desde el modelo universitario tradicional, sino como un sistema diverso e interconectado que amplíe oportunidades reales de desarrollo.

En síntesis, Colombia tiene hoy la oportunidad de transformar su sistema educativo. Pero esto requiere voluntad política, inversión estratégica y una política pública que trascienda los gobiernos de turno, guiada por una visión de país. Una política que consolide un sistema universitario que contribuya al desarrollo social, a la equidad y al fortalecimiento de la democracia. 

Desde la Universidad El Bosque reafirmamos nuestro compromiso con una educación de alto nivel, ética, inclusiva y pertinente, orientada al bienestar colectivo. Estamos listos para seguir construyendo, con el gobierno y con el país, una educación superior que transforme vidas, cierre brechas y forme a los líderes que necesita el futuro.

Referencias:

https://www.repository.fedesarrollo.org.co/bitstream/handle/11445/4549/Repor_Diciembre_2023_Saavedra_Bodmer_y_Forero.pdf?sequence=1&isAllowed=y

https://snies.mineducacion.gov.co/1778/articles-416243_Nota_Tecnica_Matricula_ES.pdf?utm_source

https://elpais.com/america/iberoamerica-democracia/2025-06-24/democracia-y-disrupcion-digital-retos-para-la-educacion-superior-iberoamericana.html?utm_source

https://www.mineducacion.gov.co/1621/articles-344500_Brochure_acuerdo_Superior.pdf

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