
Protocolo entrena a líderes comunitarias que apoyan a víctimas de violencia.
“La idea es que las mujeres que han sido formadas en este protocolo sean una red de apoyo comunitario para otras mujeres que necesiten ayuda”. Con esta estrategia se busca evitar la revictimización y garantizar que las víctimas reciban el apoyo necesario de manera inmediata y empática.








