
Fray Sergio Iván Rojas Díaz
Rector Universidad de San Buenaventura
¿Qué fortalezas identifica en el sistema de educación superior colombiano y cómo éstas pueden influir positivamente en el sector a largo plazo?
La educación superior en el país presenta una ampliación importante de la oferta educativa en todas sus modalidades y niveles de formación, lo cual responde a lecturas permanentes del entorno y de los diferentes sectores, con el fin de configurar capital intangible en áreas del conocimiento diversas, útiles y pertinentes para el desarrollo social. Es un valor incalculable que debe impactar también la presencia de las Instituciones de Educación Superior en cada rincón del territorio nacional. Gracias a las iniciativas de los sectores público y privado, muchas nuevas maneras de acceder a la formación están haciendo parte de la realidad colombiana.
Igualmente, se han venido consolidando redes de colaboración académica nacionales e internacionales que permiten direccionar los proyectos, los recursos y los talentos para aportar a la solución de problemáticas colectivas actuales y futuras. Muchas iniciativas del sistema de educación superior colombiano, dejaron de basarse en la erudición para concentrarse en los impactos y en las transformaciones de entornos, realidades y crecimientos de las regiones, industrias y desarrollos.
En los últimos años, se ha avanzado en el desarrollo de estrategias que articulan las funciones misionales en orden a entablar diálogos con la realidad nacional y que trascienden los espacios netamente institucionales para salir hacia la sociedad, en la que se van a desempeñar los graduados de las IES. En un sistema de educación superior mixto como el nuestro –potente en términos de opciones de calidad, formación, proyectos educativos e inclusión– resultaría de gran importancia armonizar los intereses de la política pública con las capacidades del sistema, generando un espacio de construcción común cuyo único propósito sea la educación pertinente y de impacto, sea de origen público o privado.
¿Cuáles son los principales retos que enfrenta el sector y qué estrategias podrían implementarse para asegurar su sostenibilidad a futuro?
Las reflexiones que orientan actualmente los desafíos de la Educación Superior giran en torno a la pertinencia y a la sostenibilidad (entendida como la capacidad de la Educación Superior de satisfacer las expectativas y las necesidades de las generaciones futuras, a partir de la responsabilidad que entraña la educación en la sociedad actual). Lo anterior implica la comprensión de los diversos ámbitos de la sostenibilidad, no centrada en quién financia o de dónde provienen los recursos para la investigación, la docencia y la extensión, con la que las IES apoyamos la producción de conocimiento en Colombia, sino en las dimensiones: ambiental, económica, social, política y educativa, realmente importantes para el futuro del país. Por lo cual, la Educación Superior debe concentrarse en buscar rutas de cohesión para consolidar un sistema que reconozca las particularidades de las instituciones, las regiones y los contextos, pero que pueda encontrar proyectos compartidos, metas comunes, que renueven los liderazgos, las problemáticas de discusión, las alianzas y la cooperación de diferentes actores, sectores, culturas y entornos. Lo anterior implica abandonar el estatismo (y de cierta manera el regionalismo) y dar cabida a la innovación y la transformación de las universidades en orden a lo que las generaciones presente y futuras requieren, ampliando los horizontes de las regiones y el país para generar aperturas a la internacionalización y la divulgación de la producción de conocimiento, que también sucede en nuestro país.