Rector UNAD

 

Jaime Alberto Leal Afanador

Rector universidad nacional abierta y a distancia UNAD

¿Qué fortalezas identifica en el sistema de educación superior colombiano y cómo estas pueden influir positivamente en el sector a largo plazo?, ¿cuáles son los principales retos que enfrenta el sector y qué estrategias podrían implementarse para asegurar su sostenibilidad a futuro?

MÁS QUE FORTALEZAS, DEBILIDADES

La debilidad estructural de nuestro sistema educativo es producto del deterioro histórico de la estructura socioeconómica y cultural, gestada por el establecimiento estatal y su limitada visión del país desde su constitución como nación. La esperanza y expectativa está dada en que solo a medida que los gestores de política pública y los educadores recuperen el espíritu nacional, potencien más que sus riquezas materiales las espirituales y empoderen el orgullo de ser colombiano, será́ posible construir, desde la educación, el país que se merecen las presentes y futuras generaciones. La responsabilidad como educador de andar en el justo medio, con una mirada racional y holística de nuestra realidad, me llevan a reconocer que la Colombia de hoy ha sucumbido miserablemente a la violencia endémica y a la criminalidad y que la forma y propósitos con lo que hemos deformado tiene mucho que ver.

Es una situación que más allá de algunos indicadores económicos positivos, nos cuestiona sobre si estamos lejos de ser la nación próspera y equitativa, con una economía pujante, que compita por estar entre las primeras cinco, de un poco más de 30 países de América Latina y el Caribe, tal y como algunos políticos, literatos, economistas o idealistas nos han mostrado. Por culpa de unos pocos, los colombianos llevamos el lastre de ser violentos y terroristas, cuando la realidad es que la gran mayoría de compatriotas se esfuerzan por afianzar una identidad nacional fundada en valores ancestrales, en el sustento obtenido con el sudor y la inteligencia del trabajo honesto, en el respeto a las creencias espirituales, en la convivencia con el diferente y en el garantizar valor a la vida ajena.

  •         RETOS Y ESTRATEGIAS DE SOSTENIBILIDAD.

No busco predecir ni adivinar el futuro. La explicación de por qué los rasgos de las primeras comunidades y su organización social y política fueron afectándose por diversos gobiernos, algunos mal ejecutados y por un sistema educativo indebidamente concebido, y para ello propongo dos premisas, que tales deberán ser falseadas o verificadas.

Primera premisa: por su escaso concepto y dinamismo, desde siempre el sector educativo ha sido el que más ha contribuido al reduccionismo que nos ha limitado en un actuar social visionario y equitativo.

Segunda premisa: como producto de nuestras fallas como sociedad y particularmente las del sector educativo, las nuevas generaciones cada vez pierden más orgullo de su nacionalidad y desprecian mayoritariamente haber nacido en este territorio, ya que sus riquezas morales, valores, enseñanzas, oportunidades e inteligencias, no las hemos sabido conducir con pedagogías que afiancen el valor por el conocer, la pasión por el saber, la curiosidad por investigar y el amor para defender y promover solidariamente al otro.

Ambas hipótesis apuntan a una necesaria nueva educación, o educación reformada. ¡Hay que rebelarse! Hay que mirar más allá, ver las otras aristas de la realidad, comprender que la paz, la reflexión, el criterio, la libertad de pensamiento, los sueños y la posibilidad de realizarse como persona son posibles, incluso en sociedades con un doloroso pasado como la nuestra. De allí que hablo de “diversidad del ser colombiano” y cómo producto de esta deba darse una educación no alienada.

Tomado del libro Colombianitud de mi autoría.