Para este número de Pensamiento Universitario ASCUN invitó a sus instituciones asociadas a presentar experiencias de la incorporación de la perspectiva intergeneracional en las que se destacaran las características de la respectiva experiencia, los aprendizajes derivados de ésta, las oportunidades y desafíos que se plantean para consolidar nuevos modelos pedagógicos y de aprendizaje, así como las recomendaciones para otras instituciones interesadas en desarrollar ofertas de aprendizaje a lo largo de la vida.
En respuesta a esta invitación se recibieron las contribuciones de un importante número de instituciones que han apropiado el aprendizaje para toda la vida y las perspectivas multi e intergeneracional en su quehacer. De las experiencias recibidas se seleccionaron las que a juicio del Comité Editorial representan una buena práctica de referencia para otras instituciones, con un claro enfoque intergeneracional que diera cuenta de su pertinencia para los propósitos de un cambio de paradigma de pasar de una universidad para jóvenes a una universidad para toda la vida.
De esa manera se recogen, en orden alfabético, doce experiencias provenientes de la Fundación Universitaria Los Libertadores, la Pontificia Universidad Javeriana, la Universidad Autónoma de Bucaramanga, la Universidad Autónoma de Manizales, la Universidad Católica de Manizales, la Universidad de Caldas, la Universidad de la Sabana, la Universidad de la Salle, la Universidad del Quindío, la Universidad de los Andes, la Universidad EAFIT y la Universidad Militar Nueva Granada.
Estas experiencias reconocen que una de las razones para incorporar la intergeneracionalidad son las transformaciones demográficas que ya se observan y que se avizoran para los próximos años en el país y que definitivamente cambiarán el panorama de la educación en todos sus niveles. De manera prospectiva las instituciones están anticipándose a los efectos que estos cambios tendrán en el ingreso de los estudiantes y la oportunidad que representa una mayor proporción de adultos mayores que demandarán servicios educativos. A través de estas experiencias las instituciones reconocen que el progresivo envejecimiento y la mayor longevidad de la población determinarán que la oferta de educación superior se tendrá asimismo que transformar para atender a segmentos crecientes de la población de mayor edad y con intereses y formas diferentes de aproximarse al conocimiento y a la formación. Se trata entonces, como lo plantea alguna de las experiencias, de repensar la edad y superar las concepciones tradicionales de la edad como un aparente impedimento para aprender.
Entre las instituciones asociadas a ASCUN, recogemos doce experiencias de la incorporación de la perspectiva intergeneracional en sus proyectos de aprendizaje.
En sus diferentes denominaciones estas experiencias expresan una resignificación del aprendizaje; denominaciones como Universidad para mayores, Sapientia Senior, Saberes de vida, Universidad de la vida, entre otras, son una manifestación de que el aprendizaje ya no está asociado a las etapas tempranas de la vida, sino que es una capacidad continua, permanente y no lineal. El aprendizaje nace, se retoma, se transforma, con lo cual las personas estarán en un permanente ir y venir hacia las instituciones de educación superior en búsqueda de conocimientos, habilidades y destrezas, acordes con la etapa del ciclo de vida en la que se encuentren. Para unas se tratará de la necesidad de actualización y de reconvertir sus competencias para el desempeño laboral o profesional, otras estarán impulsadas por la avidez de conocimiento, mientras para otras se tratará de mantenerse vitales y partícipes en la sociedad. Allí cobra mucho sentido la metáfora de una de las instituciones de que se debe tratar de una puerta permanentemente abierta para regresar. Esto impone tener que pensar en nuevos modelos pedagógicos que reconozcan las diferentes maneras de aprender y de transmitir conocimientos al trabajar con personas de diferentes edades. Se trata entonces de ofrecer trayectorias flexibles con rutas formativas adaptadas a los intereses particulares de cada quien; de reconocer a través de los planteamientos pedagógicos la diversidad etaria, de orígenes y de condiciones y capacidades de los que ahora en adelante estarán en las instituciones de educación superior y de esta manera convertirse en un mecanismo de inclusión; de reconocer y valorar los conocimientos y aprendizajes previos; y, de profundizar en modalidades de formación en las que se combine lo presencial con el apoyo de la virtualidad, como algunos de los planteamientos que están detrás de las experiencias presentadas.
Una característica fundamental de las experiencias es la intención de consolidar comunidades de aprendizaje en las que la riqueza resida justamente en su carácter intergeneracional, pues en el encuentro entre personas de edades diversas cada una aporta un enfoque diferente; reunir a personas de diferentes edades significa poner, por ejemplo, al servicio de todos, las capacidades de trabajo de los más jóvenes con la trayectoria de vida, el juicio, la mayor experiencia y la perspectiva de los mayores en lo que debe constituir un diálogo de saberes.
Aparecen también otros elementos fundamentales para el éxito de estas experiencias y que hacen parte de las enseñanzas de las que otras instituciones puedan aprender; resulta fundamental que el enfoque intergeneracional responda a una concepción de formación integral, por lo que las instituciones ofrecen clases de formación sociohumanística, además de imprimir su sello institucional de principios y valores en esta formación. Asimismo, una buena parte de las experiencias incluyen actividades que procuran el bienestar de los participantes, especialmente de las personas mayores con, por ejemplo, una variada oferta de actividades sociales, culturales, de recreación, de ocio y de integración a la comunidad universitaria, a la par de los cursos o actividades mucho más académicas. También, se ha identificado que especialmente con los públicos mayores es necesario realizar acciones específicas tendientes a cerrar las brechas de uso de tecnologías de información y comunicación como habilitadores del aprendizaje. Otras enseñanzas tienen que ver con el papel que asumen los profesores que guían a estos participantes diversos y la importancia de la vinculación con instituciones, actores sociales, públicos y privados, como aliados que aportan a la formación de los participantes.
La concepción del aprendizaje permanente con un enfoque intergeneracional ha representado para las instituciones tener que replantear la educación continua como parte de la función de extensión mediante la cual se ofrecen actividades libres a quienes las quieran tomar. Así, se trata de trascender las actividades de actualización, especialización o complementación profesional o para el desarrollo humano con una apuesta intencionada, estructurada y articulada para vincular a personas de diversas generaciones y trayectorias de vida. Las actividades de formación con enfoque intergeneracional no son una ruta paralela a la educación continua, sino que se convierten en una transformación de ésta que ahora adquiere un matiz de aprendizaje permanente y para toda la vida.
Las experiencias recogidas en este número de Pensamiento Universitario no son las únicas. Aquí vale la pena hacer mención a otras contribuciones recibidas orientadas justamente a la atención que les pueden ofrecer las instituciones de educación superior a los adultos mayores y a resignificar el acceso a la formación de personas de diferentes edades. Así, las experiencias de Comunidad de cuidado compasivo Cedritos – Persona mayor, de Aulas vivas: huerta, diálogo de saberes y formación integral, y los proyectos Cuidadores y Enfoque comunitario desde una mirada intergeneracional, todas ellas de la Fundación Universitaria Sanitas, ponen de presente cómo la función de extensión de la educación superior puede incorporar un enfoque multigeneracional e intergeneracional y estar dirigida a atender a personas mayores. El proyecto De la escuela a la universidad de la Universidad de Ibagué en colaboración con el Colegio Nacionalizado la Presentación de Duitama da cuenta de una investigación histórica intergeneracional que mediante la investigación participación activa incorpora en la formación en educación media el enfoque intergeneracional como oportunidad para el aprendizaje y el diálogo entre generaciones. El proyecto Raíces en movimiento de la Fundación Juan de Castellanos presenta una experiencia universitaria para fortalecer la condición física y el bienestar de personas mayores.
Justamente en la búsqueda del bienestar integral para toda la vida, desde 2017 la iniciativa Café Séneca de la Asociación de Egresados de la Universidad de los Andes – Uniandinos permite a los egresados de mayor edad reconectarse con su alma máter, fortalecer su autoestima y ratificar el sentido de la productividad en la edad adulta con actividades basadas en cuatro principios fundamentales: el reconocimiento del egresado senior como un activo estratégico con un capital de conocimiento invaluable, el codiseño de actividades dirigidas a adultos mayores a partir de la escucha activa, una inclusión digital empática y pragmática y el reconocimiento del impacto en el bienestar integral, la construcción de una comunidad activa y el fortalecimiento de las relaciones sociales.
La experiencia Aprender para toda la vida: por una educación superior sin fecha de vencimiento de la Fundación Universidad de América es también una expresión de la transformación de la educación continua y de la extensión y la proyección social para reconocer el aprendizaje permanente, cómo las instituciones acompañan a las personas y las comunidades a lo largo de toda la vida y el enorme potencial que tiene el encuentro entre generaciones. Por último, se encuentra el proyecto Trayectorias educativas de la Universidad Pedagógica Nacional, enmarcado en el propósito de llevar la universidad a los territorios y que ha permitido en dos municipios de Cundinamarca el encuentro entre generaciones para propiciar el diálogo en el que el saber académico se pone en contacto con las trayectorias, anhelos, experiencias y aprendizajes comunitarios.
Esperamos que estas diferentes experiencias de una perspectiva intergeneracional en la educación superior en el país convoquen el interés de muchas más instituciones para que el aprendizaje se convierta en un propósito de vida para todas las generaciones, lo cual tendrá que transformar sin duda a las instituciones de educación superior en los próximos años.