Más de 200 líderes de instituciones de educación superior (IES) en Colombia, entre abogados, psicólogos, académicos, trabajadores sociales, se han reunido en cuatro encuentros regionales para construir entornos seguros y equitativos en el ámbito universitario. Estos encuentros, organizados por el Ministerio de Educación Nacional (MEN) y la Asociación Colombiana de Universidades (ASCUN), representan un esfuerzo pionero para prevenir y atender la discriminación y las violencias basadas en género en las IES.
Este proyecto busca más que la simple revisión de protocolos; se trata de un movimiento de cambio real en el tejido social universitario. Las sesiones en Medellín, Cartagena y dos en Bogotá, apoyadas por la Universidad de Cartagena, la Universidad Nacional de Colombia, la Universidad Jorge Tadeo Lozano y la Escuela Colombiana de Ingeniería Julio Garavito, han permitido intercambiar experiencias de éxito y crear lazos de colaboración entre actores clave del sector educativo.
La respuesta positiva de las IES es clara: el compromiso de seguir trabajando en protocolos y rutas de acción que disminuyan la violencia y la discriminación en las instituciones de educación superior está en marcha.

La próxima cita será en Cali, el 13 de noviembre, donde se convocarán a las IES del Valle del Cauca y Cauca para continuar esta construcción de entornos educativos seguros y de paz.
Es necesario resaltar que la voz de los estudiantes y docentes también es importante, por tal razón, se tienen talleres planeados para 2025 con el fin de recoger las experiencias y necesidades de toda la comunidad educativa.
Gabriel Gallego, coordinador académico del proyecto MEN – ASCUN, subraya que este trabajo no es solo de las áreas de bienestar universitario: «Las capacidades de bienestar son limitadas; pensar que sólo ellas deben gestionar la equidad es ingenuo. Es necesario incluir a todos los actores de la vida universitaria para asegurar un cambio sostenido».
Los encuentros han revelado una necesidad urgente de articular esfuerzos con otros ministerios y construir mecanismos sancionatorios efectivos que aseguren el respeto y la no repetición de estos hechos. En los análisis realizados, el equipo técnico ha revisado 289 protocolos, y aunque las IES cumplen el 56% de los criterios de la resolución 1466, se resalta que el trabajo de detección aún requiere mayor esfuerzo institucional para diferenciarlo de la prevención.