Universidades avanzan en el análisis de la reforma laboral y su aplicación en el sector educativo

Más de 150 vicerrectores administrativos y directivos de las Instituciones de Educación Superior miembros de la Asociación Colombiana de Universidades (ASCUN) se reunieron para evaluar las implicaciones de la reforma laboral.

El evento, realizado el pasado 1 de agosto, fue liderado junto a la Pontificia Universidad Javeriana donde expertos y representantes del sector educativo analizaron los efectos de la nueva normativa para sus instituciones.

Al respecto, Oscar Domínguez González, director ejecutivo de ASCUN, explicó que el propósito de este encuentro fue facilitar el diálogo para comprender los diferentes temas que afectan al sector. El líder de ASCUN destacó que los representantes universitarios reconocieron que la reforma fue «legislada en favor del fortalecimiento de los derechos laborales», algo que las instituciones respaldan plenamente.

Sin embargo, Domínguez también señaló una preocupación central del sector: «Va a significar una suerte de adaptaciones en las que, sin duda, al haber unos nuevos reconocimientos, habrá unos nuevos costos y esos nuevos costos presionarán nuestras estructuras de operación».

De acuerdo con el Director Ejecutivo de ASCUN, este diálogo “nos ha servido para identificar cuáles son esas maneras, cómo tenemos que modular el impacto de la reforma de esta nueva ley mejor y cómo entonces hacemos de nuestras apuestas operativas unas apuestas que sean eficientes y que logren mantener una situación de costos que no implique mayor aumento de la matrícula en los estudiantes”.

Retos operacionales

Víctor Manuel Sierra, vicerrector Administrativo de la Universidad Javeriana, subrayó que las muchas universidades avanzaban en la implementación de varias de las medidas contempladas en la reforma, incluso desde antes. «Apoyamos el trabajo con calidad, apoyamos que los trabajadores tengan unas mejores condiciones. Muchas de las definiciones de la nueva reforma laboral, ya las universidades las implementábamos, porque esto es un espacio de bienestar natural”

No obstante, el directivo se refirió a las complejidades operativas que implican los nuevos cambios.  Sí que hay algunas preocupaciones, somos instituciones que trabajamos 7 por 24, tenemos una actividad intensa todos los días y noches. Eso nos genera cierta preocupación frente a la operación de algunas normas, pero creemos que estamos en posibilidad de atenderlas y poder seguir adelante en nuestro proyecto de cuidar al empleado, de cuidar a nuestro profesor y de cuidar a la comunidad universitaria”.

Sierra considera que entre los principales retos de operación está la remuneración en horas nocturnas y festivos. “El tema de los aprendices también nos genera un reto de cómo interpretar estos cambios que se han dado. En temas de bienestar yo creo que las universidades somos privilegiadas, porque tenemos unos beneficios de bienestar a nuestros empleados más allá de lo que dice la ley, ahí no tendríamos ninguna dificultad”.

De esta manera, Sierra señaló que el gran reto son los costos de operación de las universidades, pues estos costos “están incrementándose en cifras importantes más allá de lo que están creciendo los ingresos”.

El Vicerrector aseguró que las instituciones siempre estarán abiertas a dialogar con el gobierno. “Siempre hemos sido muy activos en participar con el Congreso, con el Ejecutivo, en proponer ideas, en proponer proyectos y normas que beneficien al sector”.

Sostenibilidad

Elizabeth Bernal Gamboa, secretaria general de ASCUN, reveló los resultados de una consulta realizada a las instituciones de educación superior. Según el estudio, algunas universidades identificaron artículos de la reforma que «podían poner en riesgo su sostenibilidad financiera», tanto a corto como a mediano y largo plazo.

«Todas las instituciones de educación superior de ASCUN reiteran su compromiso con mejorar el bienestar de sus trabajadores y por supuesto con implementar la ley», aclaró Bernal, pero enfatizó la importancia de «ahondar sobre las posibles consecuencias».

En este sentido, Bernal anunció que ASCUN trabajará en tres frentes principales:

Mayor claridad normativa y jurídica: Establecer diálogos con el Congreso, Ministerio de Trabajo, Ministerio de Educación y otras entidades gubernamentales para clarificar términos y artículos que generan dudas interpretativas.

Propuestas para la reglamentación: Participar activamente en el proceso de reglamentación de la ley.

Intercambio de buenas prácticas: Crear espacios para que las universidades asociadas compartan experiencias y estrategias de implementación.

Particularidades del sector académico

Juan Pablo López, abogado y profesor de la Universidad Javeriana, identificó tres elementos críticos para el sector: la alineación de la nueva estructura de contratación con el modelo académico actual, la modelación de costos considerando las jornadas y cargas laborales específicas del mundo universitario, y el desarrollo de buenas prácticas para los contratos de aprendizaje.

«Las universidades tienen una obligación en relación con los cambios normativos que es muy relevante y es en el sentido de entender y hacer pedagogía», señaló López, enfatizando la necesidad de «cumplir la ley» mientras se busca «sostenibilidad y cumplimiento de las obligaciones laborales».

Compromiso con la implementación

A pesar de las preocupaciones expresadas, el sector universitario reafirmó su compromiso con la implementación de la reforma laboral. Como concluyó el director de ASCUN, el objetivo es lograr que los nuevos costos «no afecten o afecten de manera mínima» las matrículas en universidades privadas y no deterioren más los presupuestos de las universidades públicas.

El encuentro representa el inicio de un proceso colaborativo entre las instituciones de educación superior para garantizar una implementación exitosa de la reforma laboral, manteniendo la sostenibilidad del sector y el bienestar de toda la comunidad universitaria.

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