Árboles de la UNAL Sede Palmira alojan valiosa “urbanización” de abejas sin aguijón.

Foto: archivo Unimedios Palmira.

Casi 60 nidos de estas abejas se hallaron en árboles de almendro, caoba, chiminango, chocho, falso samán, flor amarilla, guayacán, mango, pízamo y samán que reverdecen y oxigenan el campus de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Palmira. Su presencia también en edificaciones y en el icónico tractor Oliver representa un valioso aporte a la preservación de la seguridad alimentaria y el equilibrio de los ecosistemas en la región.

Pese a su función primordial como polinizadoras de numerosas especies de plantas –proceso vital en la producción de alimentos–, las abejas sin aguijón afrontan amenazas como la pérdida de hábitat por deforestación y urbanización, la competencia con especies introducidas, el uso de pesticidas, las enfermedades y los parásitos, entre otras, que ponen en riesgo su supervivencia y reproducción.

Durante un año, la ingeniera agrónoma Danny Maritza Rodríguez Rojas, del Grupo de Investigación en Interacciones Tritróficas de la UNAL, realizó recorridos por el campus de la Sede Palmira para: primero, determinar qué árboles plantados allí les sirven de refugio a las abejas, y segundo profundizar en el estudio de los hábitos de nidificación, en aspectos como sustratos que utilizan, altura, perímetro, longitud, color y forma de los nidos.

En caminatas de 4 horas y con Google Earth como programa de georreferenciación, la investigadora cubrió las 11 hectáreas que componen la Sede; así, identificó la presencia de dos géneros de abejas sin aguijón: Tetragonisca y Nannotrigona, con tres especies identificadas, distribuidas en 59 nidos así: 22 de N. pilosa, 19 de T. angustula y 18 de N. tristella.

De los nidos identificados, 33 se hallaron en árboles, especialmente chiminangos, almendros, samán y falso samán; 19 en edificaciones, 6 en el tradicional tractor Oliver y 1 de un nido trampa instalado por otro investigador.

“En la zona de la Sede Palmira, que incluye el área deportiva, Bienestar Universitario y el antiguo lote de cultivos, no se encontraron nidos, lo que puede obedecer a la perturbación por las construcciones de los nuevos edificios y al aumento del tránsito humano en esta área del campus”, menciona la investigadora.

Con la asesoría de los taxónomos del Herbario José Cuatrecasas Arumí se identificó la especie de los árboles que alojan nidos y se midió el diámetro del tronco. También se capturaron 5 abejas por cada nido encontrado para realizar tareas de identificación taxonómica en el Laboratorio de Entomología y en el Laboratorio de Abejas.

Según la profesional, “los resultados contribuyen a establecer planes ambientales para conservar los árboles y lugares de importancia ecológica, a fin de preservar la biodiversidad de polinizadores nativos, en este caso las abejas sin aguijón, además de permitir el reconocimiento de dichas especies criadas en colmenas del Valle del Cauca”.

Del mismo modo, señala que este estudio financiado por el Sistema Hermes favorece el conocimiento científico y tiene importantes implicaciones para la gestión ambiental y la preservación de la flora y la fauna locales.

Más detalles de las especies encontradas
Las especies encontradas se distinguen por su milimétrico tamaño y presentan características morfológicas distintivas, como la coloración de sus cuerpos, forma y posición de las antenas, vellosidades o ausencia de estas.

Por ejemplo, N. pilosa se caracteriza por tener tonos amarillos, ojos verdes y antenas estrechas, mientras que T. angustula es conocida por su tamaño pequeño con tonalidades naranjas o amarrillas y abdomen alargado, y N. tristella tiene un cuerpo robusto y coloración predominantemente negra.

Aunque la distribución espacial de los nidos no se determinó con modelos matemáticos, sí se encontraron varios nidos de las mismas abejas sin aguijón en el mismo sustrato de nidificación. Por ejemplo, N. tristella presentó 6 nidos en un mismo árbol y N. pilosa 6 en el mismo tractor.

La ingeniera agrónoma explica que “esto puede obedecer a que las abejas compiten con otras especies por lugares para establecerse, además de que poseen rangos de vuelo inferiores a los 1.000 m, lo cual impide que los enjambres se desplacen grandes distancias buscando donde asentarse; además los nidos nuevos conservan estrecha relación con el nido madre porque intercambian materiales y obreras”.

Más información: agencianoticias@unal.edu.co

Contenido elaborado por Universidad Nacional de Colombia*

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