La acción de tutela, liderada por la egresada del programa de Derecho, Alanys Graterol, permitió restablecer los derechos de un ciudadano que no pudo defenderse por una barrera comunicacional.
Por: José Luis Rodríguez R.
La notificación de Colpensiones llegó, pero nunca pudo ser leída. Para un hombre con ceguera total a causa de un glaucoma terminal, el correo electrónico que contenía una decisión clave sobre su futuro laboral y pensional era, en la práctica, inaccesible. Esa barrera “invisible” terminó por cerrarle la puerta a su derecho de defensa. Pero lo que parecía un caso perdido por vencimiento de términos se convirtió, gracias al Consultorio Jurídico de la Universidad del Norte, en un precedente sobre accesibilidad, debido proceso y dignidad.
El caso se remonta a 2025, cuando el usuario con discapacidad visual inició su proceso de calificación de pérdida de capacidad laboral tras años de lucha contra una enfermedad degenerativa que lo obligó a abandonar su trabajo como instalador de aires acondicionados.
De acuerdo con Alanys Graterol Cueto, egresada del programa de Derecho y adjudicante del Consultorio, el problema no radicó en la decisión de Colpensiones, sino en la forma en que fue comunicada.
Para Alanys, el caso tiene un significado que va más allá del aprendizaje académico. “Me involucro mucho con los usuarios. Ver un resultado favorable y saber que puedo contribuir a que se respeten sus derechos, incluso antes de graduarme, reafirma mi vocación por el Derecho”, concluye.
Este nuevo caso de éxito del Consultorio Jurídico de Uninorte ratifica la formación integral de sus estudiantes, así como el impacto tangible de la academia en la vida de las personas, especialmente de aquellas que enfrentan mayores barreras para acceder a la justicia.