El Politécnico Grancolombiano brinda orientación socio-ocupacional a jóvenes de todo el país a través de su programa “Poli-POV”

Politécnico Grancolombiano

¿Los jóvenes colombianos saben realmente qué quieren estudiar? ¿A qué se quieren dedicar por el resto de su vida? Uno de los mayores retos del sistema educativo colombiano es disminuir la deserción escolar, que en muchas ocasiones se da, en el caso de la educación superior, por la falta de orientación vocacional y ocupacional efectiva en los últimos años de la educación media.

La tasa de deserción universitaria es mayor al 50 % en estratos 1, 2 y 3 según el Ministerio de Educación Nacional. Tradicionalmente, las orientaciones vocacionales se centran en aspectos académicos y profesionales, con pruebas psicológicas y visitas a instituciones. Sin embargo, estas prácticas a menudo carecen de la profundidad y el apoyo necesarios, lo que dificulta que los estudiantes tomen decisiones informadas sobre su futuro.

En respuesta a esta problemática, el Politécnico Grancolombiano, a través de su Escuela de Estudios de Psicología, Talento Humano y Sociedad, diseñó el programa ‘Poli-POV: Planear, Orientar y Vivir’, una estrategia de orientación socio-ocupacional que aborda los intereses y habilidades de los estudiantes, proporciona apoyo psicológico y les ofrece una visión integral del mundo ocupacional.

El programa impacta directamente a estudiantes de todo el país, alentándolos a adquirir información sobre diversos campos ocupacionales, comprender y desarrollar proyectos de vida, identificar preferencias vocacionales y desarrollar habilidades personales. Su premisa fundamental es que la orientación vocacional no solo implica elegir una carrera, sino también preparar a los estudiantes para los cambiantes desafíos que demandan habilidades diversas y una comprensión profunda de las oportunidades disponibles.

¿Qué es ‘Poli-POV: Planear, Orientar y Vivir’?

Es un programa de orientación socio-ocupacional que se imparte desde grados octavo hasta undécimo, cuyo objetivo es acompañar a los estudiantes en el proceso de comprensión de quiénes son, sus intereses, planes y los recursos que cuentan o deben desarrollar para construir su proyecto de vida. Las temáticas se centraron en el crecimiento personal, el autoconocimiento, el mundo laboral y las competencias necesarias, así como el conocimiento sobre niveles de formación, acceso y oportunidades.

Actualmente, el programa se imparte presencial y virtualmente, mediante 12 sesiones de 45 a 60 minutos, durante las cuales los psicólogos en formación trabajan activamente con los estudiantes, utilizando dinámicas, reflexiones, talleres y juegos. A la mitad del programa, se administra una prueba psicotécnica para evaluar el progreso de los estudiantes y en la última sesión se entrega un informe personalizado.

Laura Milena Segovia, líder del programa y docente del Politécnico Grancolombiano expresó que: «dada la realidad de muchas regiones de Colombia, donde el orientador se encuentra a cargo de múltiples cursos de bachillerato y existen necesidades socioeconómicas significativas que dificultan tener los resultados esperados, creamos ‘Poli-POV’ para abordar esta problemática empoderando a los estudiantes para que tomen decisiones conscientes y adaptables en un mundo en constante cambio».

Los participantes, una vez completado el programa, adquieren competencias que les permiten comprender mejor su entorno y marcar una diferencia en la educación. También ha empoderado a los estudiantes, llevándolos a buscar becas y cursos que antes consideraban inalcanzables. Los participantes han presentado mejoras en su inteligencia emocional y en la capacidad de hablar sobre sus objetivos profesionales con sus padres.

Desde su lanzamiento en 2020, ‘Poli-POV’ ha llegado a más de 11,000 estudiantes de 91 colegios en ocho regiones de Colombia: Bogotá, La Guajira, Valle del Cauca, Antioquia, Cundinamarca, Boyacá, Risaralda y Meta. Esta iniciativa no se limita a las áreas urbanas; ha extendido su alcance a las zonas rurales y a colegios veredales en Antioquia, Boyacá y Risaralda. En Cundinamarca, se ha centrado en colegios ubicados en áreas con problemas psicosociales y económicos. Este enfoque en la diversidad geográfica y en las realidades específicas de cada región ha sido un desafío, pero también un punto fuerte del programa.

La inclusión es un pilar fundamental. El programa trabaja con estudiantes de colegios públicos que enfrentan diagnósticos de problemas de aprendizaje, autismo y discapacidad intelectual. Para garantizar su plena participación, se han desarrollado estrategias pedagógicas innovadoras, como la gamificación y la personalización de la orientación. Cada estudiante recibe un informe personalizado basado en su progreso durante el programa. Además, ha creado un espacio seguro para que los estudiantes con identidad de género diversa expresen su identidad y la relacionen con sus proyectos de vida y ocupación futura.

El programa también ha llegado a la educación CLEI (Ciclos Lectivos Integrados Especiales), un programa que atiende a jóvenes y adultos que, por diversas razones, no ingresaron al sistema educativo o lo abandonaron tempranamente. Este grupo incluye a la población excarcelaría, a las víctimas del conflicto y a personas de entre 21 y 45 años que buscan emprender un proceso de proyecto de vida.

Este proyecto ha estrechado los lazos entre el Politécnico y la comunidad, permitiendo escuchar y responder a las necesidades de los estudiantes, brindándoles una comprensión completa de su camino académico y laboral. Además, recientemente recibió el premio “Experiencia significativa” otorgado por el Colegio Colombiano de Psicólogos, por su impacto en la calidad de vida de la población.

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