En el Día del Minero, que se conmemora en Colombia cada 16 de julio, una investigación pone sobre la mesa una de las principales deudas sociales del sector en Antioquia: miles de trabajadores que sostienen la economía minera del departamento continúan desarrollando su labor en condiciones de alta vulnerabilidad, con escaso acceso a seguridad social, protección laboral y condiciones adecuadas de salud y seguridad en el trabajo.
Los hallazgos hacen parte del estudio “Minería Artesanal frente al Derecho Laboral y las condiciones para lograr el trabajo decente”, desarrollado por la investigadora antioqueña Lina María Valencia, del Politécnico Grancolombiano, quien analiza los desafíos que enfrentan quienes dependen de la minería artesanal como fuente de sustento en distintas regiones del país, especialmente en territorios con una fuerte tradición minera como Antioquia.
La investigación advierte que más del 80 % de los mineros artesanales en Colombia trabaja en condiciones peligrosas y menos del 5 % cuenta con acceso a seguridad social, una realidad que impacta directamente a miles de familias que dependen de esta actividad económica en municipios del Bajo Cauca, Nordeste antioqueño, Buriticá y Santa Fe de Antioquia.
¿Por qué Antioquia?
Antioquia es uno de los departamentos donde la minería artesanal tiene mayor presencia y representa una fuente fundamental de ingresos para numerosas comunidades rurales. Sin embargo, el estudio señala que gran parte de esta actividad continúa desarrollándose en escenarios marcados por la informalidad, la precariedad laboral y la limitada protección institucional.
Uno de los hallazgos más preocupantes es que cerca del 70 % del oro producido en Colombia proviene de actividades informales, situación que dificulta la implementación de controles laborales, ambientales y de seguridad para quienes trabajan en el sector.
Según la investigación, esta realidad no solo afecta a los trabajadores, sino también a sus familias y comunidades, que dependen de una actividad económica inestable y altamente vulnerable frente a accidentes, enfermedades y crisis sociales asociadas a la informalidad.
El estudio también evidencia que muchos mineros desarrollan su actividad en entornos con exposición permanente a material particulado, sustancias tóxicas y condiciones inseguras de trabajo, frecuentemente sin equipos de protección adecuados ni acceso oportuno a servicios de salud.
Entre las principales afectaciones identificadas se encuentran enfermedades respiratorias como la neumoconiosis y la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC), asociadas a la exposición prolongada al polvo generado durante las actividades extractivas.
Además, la investigación encontró un dato especialmente preocupante: entre el 25 % y el 33 % de los mineros artesanales presenta signos de intoxicación por mercurio, una sustancia ampliamente asociada a afectaciones neurológicas, renales y otros problemas graves de salud.
La ausencia de contratos formales y de cobertura efectiva en salud agrava aún más el panorama, pues un accidente o una enfermedad laboral pueden comprometer no solo la estabilidad económica del trabajador, sino también la de todo su núcleo familiar.
Antioquia avanza, pero los retos continúan
La investigación reconoce avances importantes en materia de formalización minera. De acuerdo con cifras analizadas en el estudio, entre 2020 y 2023 fueron formalizados más de 7.180 mineros en Antioquia, lo que representa cerca del 40 % de los procesos de formalización realizados en el país durante ese periodo.
Asimismo, para 2025 se registraban cerca de 22.000 mineros formalizados en Colombia, resultado de estrategias impulsadas desde diferentes entidades para acompañar a pequeños productores y fortalecer la legalidad en el sector.
No obstante, la investigadora advierte que los avances aún son insuficientes frente a las dimensiones del problema y que persisten enormes desafíos para garantizar condiciones laborales dignas a quienes dependen de la minería artesanal para vivir.
“Los trabajadores del sector minero generalmente se encuentran en una situación precaria y de vulnerabilidad, enfrentando condiciones laborales inseguras, ausencia de protección social y limitadas garantías para el ejercicio de sus derechos”, señala Lina María Valencia Gallo, docente investigadora del Politécnico Grancolombiano.
Un llamado en el Día del Minero
En el marco de esta conmemoración, la investigación concluye que avanzar hacia la formalización, ampliar el acceso a la seguridad social y fortalecer la presencia institucional en los territorios mineros son acciones fundamentales para reducir los riesgos que enfrentan miles de trabajadores y sus familias.
Más allá de la producción de oro y minerales, el estudio plantea que el principal desafío para Antioquia es lograr que la minería artesanal sea compatible con condiciones de trabajo decente, protección social y oportunidades de desarrollo para las comunidades que históricamente han construido su proyecto de vida alrededor de esta actividad.