Los participantes aprenden técnicas cinematográficas fundamentales como guion, dirección de arte, fotografía, sonido, montaje, entre otras, que son aplicadas en la creación de tres cortometrajes en los que los jóvenes transforman sus vivencias en narrativas visuales.
Con el objetivo de abordar la depresión en adolescentes, se realiza en la localidad de Suba la segunda versión del taller de cine comunitario, dirigida a jóvenes de entre 14 y 21 años, bajo la guía del profesor Camilo Barrera, del Politécnico Grancolombiano. A través de la creación cinematográfica, el taller ofrece a los participantes un espacio seguro para explorar sus emociones y expresar sus historias desde una perspectiva artística.
El taller denominado “cine comunitario contra la depresión adolescente” nació como respuesta a la necesidad de crear espacios seguros para que los jóvenes puedan expresar sus emociones y experiencias a través del arte cinematográfico. Inspirado por el éxito de su primera versión, en la que los participantes exploraron sus historias personales desde una perspectiva externa, el profesor Camilo decidió centrar esta nueva edición en la depresión adolescente, un tema que, según cifras recientes, afecta a un importante porcentaje de jóvenes en Colombia. Datos de la Organización Mundial de la Salud señalan que la depresión es la segunda causa de discapacidad a nivel mundial, y en Colombia el reto no es menor, pues según distintos estudios al menos el 44,7 % de las niñas y niños tienen indicios de algún problema mental como ansiedad o depresión.
El objetivo principal de este taller no es únicamente formar a futuros cineastas, sino ofrecer a los jóvenes un espacio donde puedan sentirse acompañados, encontrar nuevas amistades con intereses similares y, sobre todo, resignificar sus problemas a través del cine. «Si este taller puede ayudar a un solo joven a encontrar un camino de vida a través del arte, entonces ya habrá cumplido su propósito», destacó el profesor del Politécnico Grancolombiano.
Los participantes aprenden técnicas cinematográficas fundamentales como guion, dirección de arte, fotografía, sonido, montaje, y dirección de actores, entre otras. Estas habilidades son aplicadas en la creación de tres cortometrajes de aproximadamente cinco minutos cada uno, en los que los jóvenes transforman sus vivencias personales en narrativas visuales. Esta resignificación de sus problemas emocionales, a través del lenguaje cinematográfico, se presenta como una herramienta poderosa para combatir la depresión.
El cine como herramienta de transformación social
El profesor Camilo, quien ha vivido en carne propia episodios de depresión, afirmó que el arte, en particular el cine, puede ser una vía para canalizar estos sentimientos y convertirlos en una forma de expresión creativa. «Si pude transformar mis propias experiencias en arte, quiero que estos chicos no tengan que esperar hasta la adultez para hacerlo. El cine les permite salir de sí mismos, ver sus problemas desde otra perspectiva y encontrar una solución colectiva», comentó.
El impacto social del taller se refleja en brindar a los jóvenes un espacio donde no se sientan solos y puedan encontrar una salida a sus problemas a través del arte. El profesor del programa de Medios Audiovisuales del Politécnico Grancolombiano resalta que, si este proceso logra cambiar la vida de al menos un participante, ya será un gran avance. En la edición anterior, muchos jóvenes descubrieron talentos ocultos y encontraron en el cine una forma de expresar sus emociones y conectarse con otros, ayudando a sanar heridas emocionales a través de la creación artística.
Planes futuros y continuidad del proyecto
Esta segunda edición inició el 9 de septiembre y se extenderá hasta el 13 de octubre, pero no será la única. El taller busca seguir creciendo y expandirse a otras temáticas y grupos de población. A futuro, la productora del profesor Camilo “Los Verdaderos Films” continuará apoyando a los jóvenes cineastas mediante la producción de nuevos proyectos y la participación en convocatorias públicas que financien estos espacios artísticos. De cara al futuro, se contemplan talleres para adultos y para personas con problemas de adicciones, siempre con la meta de que el arte sea un camino hacia la sanación personal y colectiva.
Más información: Laura Ximena Orjuela lxorjuela@poligran.edu.co
Politécnico Grancolombiano