Los ingenieros mecatrónicos Sebastián Grajales y Samuel Carlos Rodríguez están vinculados como desarrolladores de TUM, Tremarctos Ursidae Morphos, un proyecto de innovación y desarrollo tecnológico, realizado en la Universidad Autónoma de Occidente. Este robot cuadrúpedo pensado para la interacción con niños en entornos educativos, tiene como objetivo motivarlos a programar y a desarrollar ideas a través de la robótica.
A partir de un proyecto de cooperación de la UAO con la Corporación Talentum, liderado por el profesor David Fernando Ramírez, Sebastián y Samuel han sido parte del equipo de diseño, desarrollo, y construcción del robot. La iniciativa busca, además, vincular a estudiantes interesados y a integrantes de semilleros de investigación para dar continuidad a la evolución del robot.
La UAO, en alianza con la corporación Talentum, impulsa proyectos de desarrollo tecnológico e innovación orientados a la generación de soluciones como esta. En Latinoamérica, este tipo de iniciativas aún es limitado, lo que convierte a TUM en una propuesta que fortalece el ecosistema de innovación e inspira futuros proyectos.
Los desarrolladores proyectan que TUM logre interactuar de forma segura con niños, incorporando protocolos adecuados para su uso. A su vez, la corporación Talentum visualiza su potencial para incidir en el desarrollo agrícola, ampliando así el alcance y las aplicaciones del proyecto.
En la parte técnica, el robot cuenta con 12 actuadores brushless, que son dispositivos que convierten energía eléctrica en movimiento, 3 por extremidad, controlados por una tarjeta Raspberry Pi 4 como unidad central de procesamiento. La alimentación proviene de un paquete de baterías LiPo con una capacidad de 6000 mAh y un voltaje nominal de 37 V.
“Estructuralmente, el robot combina tubos de fibra de carbono y láminas de acero AISI 1020 de 3 mm como elementos principales, piezas fabricadas en Nylon PA-6 reforzado con fibra de carbono mediante impresión 3D, y cubiertas de PETG. Los pies incorporan elementos de caucho para amortiguar impactos y mejorar la adherencia con el suelo”, añade Sebastián Grajales, co-desarrollador de TUM.
Con este proyecto, la UAO reafirma su compromiso con la articulación con socios externos, la innovación y su apuesta por talento perteneciente a la Universidad, que hoy se ve reflejado en la fijación de corporaciones como Talentum, para sumar a sus filas a jóvenes ingenieros interesados en generar soluciones basadas en tecnología que generen impacto positivo para la sociedad.