En el plano mundial, el turismo mostró signos de recuperación a partir de 2021, alcanzando en 2023 el 96 % de los niveles prepandemia y representando un 3 % del PIB mundial. Además, se han observado cambios en las preferencias de los viajeros, con un enfoque mayor hacia el turismo de naturaleza, rural y sostenible.
Colombia experimentó un impacto significativo en el sector turístico durante la pandemia, con una reducción del 2,6 % al 1,2 % en su participación en el valor agregado de la economía entre 2019 y 2020. Sin embargo, la recuperación comenzó en 2021, con cifras favorables que continuaron mejorando en 2022 y 2023. En 2023, el valor agregado del turismo alcanzó los 33,2 billones de pesos, con un crecimiento del 12,8 % respecto al año anterior, y una participación del 2,3 % en la economía nacional.
Para repotenciar el sector turístico en Colombia, el gobierno se ha propuesto atraer 12 millones de visitantes anuales para 2026, frente a los 6,1 millones de 2023, apostando por la inversión en infraestructura y mejora de la conectividad aérea. Históricamente, las estrategias se han centrado en mejorar la seguridad, promover el turismo internacional, desarrollar infraestructura, diversificar destinos, fomentar el turismo sostenible, organizar eventos internacionales y apoyar a emprendedores.
No obstante, se requiere avanzar hacia un turismo más sostenible que equilibre el crecimiento económico con la preservación ambiental y el desarrollo social, integrando tecnología para optimizar la gestión y promoviendo la colaboración entre gobierno, sector privado, academia y comunidades bajo un modelo de gobernanza inclusivo.
El 27 de septiembre se celebró el día mundial del Turismo y por ello es pertinente analizar la situación de este importante sector, y más aún después de ser uno de los sectores más afectados por la pandemia del COVID-19. Adicionalmente, hablar de turismo se ha convertido en un tema de gran relevancia para Colombia, luego de que el presidente Gustavo Petro declarara que el Turismo sería una pieza clave para la transición hacia una economía descarbonizada y que representa un enorme potencial para sustituir parcialmente el ingreso de divisas generados por el petróleo y el carbón.
Esta discusión planteada por el actual gobierno no se limita solo al entorno colombiano. Durante los últimos años, el turismo se ha convertido en una de las apuestas de muchos países como un motor esencial para su desarrollo, teniendo en cuenta el impulso que esta actividad ofrece a diversas actividades económicas y la contribución significativa en la generación de empleo y bienestar social. Indudablemente es un sector dinamizador de la economía por su papel en el flujo de divisas, creación de infraestructura y promoción de la cultura y patrimonio de un territorio. Hoy en un día, el turismo se revela como una estrategia, en especial para los países emergentes, ya que les permite diversificar sus actividades económicas, en especial las relacionadas con las exportaciones, la reducción de la pobreza y el desarrollo sostenible.
Turismo a nivel mundial en postpandemia
Como ya se anotó, la pandemia del COVID-19 fue uno de los acontecimientos que más ha afectado las actividades económicas a nivel mundial que marcó un cambio rotundo en el sector turístico, y por ende, en sus perspectivas. Las medidas restrictivas hicieron que esta actividad se paralizara casi por completo, y las consecuencias posteriores hicieron que el mercado se comportara de manera diferente. Según datos de. la Organización Mundial de Turismo (OMT), en el 2020 se presenta un desplome sin precedentes en la demanda. En ese año se registró una caída del 74 % en las llegadas internacionales con respecto al 2019, con unas pérdidas de alrededor de 1,3 billones de dólares y con efecto directo sobre 120 millones de empleos turísticos. En su momento, las predicciones para el sector no eran alentadoras y la industria turística ingresó a cuidados intensivos.
Sin embargo, y ante este desalentador panorama, aparece unos de los términos que más se ha utilizado posterior a la pandemia, “resiliencia”, entendida como la capacidad de adaptación y recuperación frente a situaciones adversas. Y es quizás esto lo que ha venido pasando en el sector turístico a nivel mundial. Las cifras demuestran que esta actividad económica juega un rol muy importante para la recuperación económica y tiene importante papel en el fomento del desarrollo económico, no solo por su impacto en términos de ingresos sino también por su aporte en la creación de trabajo decente, cohesión social y promoción del cuidado del medio ambiente.
La recuperación del sector inicia rápidamente en el año 2021, en donde el turismo logra crecer un 4 % en comparación con el 2020, aunque manteniéndose un 72 % por debajo del nivel del 2019. Ya para el año 2023, el turismo representa el 3 % del PIB mundial, equivalentes a 3,3 billones de dólares. Aunque estas cifras son importantes, ellas solo representan el 96 % de los niveles alcanzados en el 2019, período en el cual el turismo tenía una participación en el PIB del 3,9 % y del 4,4 % para países miembros de la OCDE. Esta recuperación estuvo jalonada principalmente por el comportamiento del turismo en Oriente Medio, en donde las llegadas de turistas en el 2023 estuvieron un 22 % por encima de las registradas en el 2019. Las demás regiones como Europa, África, Américas, Asia y Pacífico aún se encuentran por debajo de los niveles prepandemia, pero con aumentos considerables que prevén una recuperación para finales del 2024.
El efecto de la pandemia no solo generó impactos económicos en el sector turístico, sino que también se han visto cambios en el comportamiento del mercado. En prepandemia, las apuestas del mercado estaban enfocadas en actividades masivas como el turismo de ocio y recreación, en la cual los viajeros buscaban relajación, entretenimiento y experiencias culturales. Basado en esto, los destinos de playa, resorts y ciudades históricas como París, Roma y Nueva York eran las más apetecidas. Así mismo, las grandes ciudades, con centros de negocio como Londres, Dubái y Shanghái, eran los epicentros del turismo, que percibían un gran número de visitantes con alto poder adquisitivo. Estos tipos de turismo fueron tan importantes que en el 2019 se alcanzaron cifras récord que llegaron a representar más de 1.500 millones de llegadas de visitantes internacionales en todo el mundo.
A pesar de los excelentes resultados y perspectivas para el mercado, las medidas impuestas ante la pandemia generaron cambios significativos en las preferencias y comportamientos de los viajeros. Las restricciones en los viajes, la priorización de la salud y seguridad y una mayor conciencia sobre la sostenibilidad, influyeron en la forma como las personas eligen sus destinos y actividades turísticas. Es así como el turismo de naturaleza, el turismo rural y la elección de actividades que generen experiencias auténticas y responsables con el medio ambiente empiezan a tomar fuerza. Destinos con amplios espacios abiertos, el contacto con la naturaleza, con la cultura, con las comunidades, en donde puedan aprender a hacer cosas nuevas y en ambientes relajados y seguros, son la prioridad hoy en día para los viajeros.
¿Y qué ha pasado en Colombia?
Colombia no fue ajena al efecto devastador que tuvo el COVID-19 en el sector turístico. En el 2019 la participación porcentual del sector turismo en el valor agregado total de la economía colombiana era del 2,6 %; en medio de la crisis del 2020, la participación descendió a un 1,2 %. Las medidas adoptadas para contrarrestar la pandemia llevaron a que el flujo de turistas cayera un 71,5 % con respecto al 2019, y esto se ve reflejado en la caída en el gasto en un 43,6 % y una caída en el empleo del 48 % en las actividades relacionadas con el turismo. A pesar de lo anterior, contrarrestar la situación no se hizo esperar. Ya para el 2021 y 2022 las cifras relacionadas mostraron crecimientos muy favorables y se inicia el camino de la recuperación y expansión.
Para el 2023, el valor agregado fue de 33,2 billones de pesos, con un aumento del 12,8 % con respecto al 2022. Es así como se alcanza una participación del 2,3 % en el valor, llegando a ocupar la novena posición dentro de los sectores que más le aportan al valor agregado nacional. Este incremento estuvo jalonado por un aumento de los visitantes no residentes, los cuales ascendieron en un 29,9 %. Para la OCDE, Colombia es el país que más registra aumento en el ingreso de turistas extranjeros en comparación con el 2019, con un incremento del 34 % en referencia a los países que hacen parte de esta organización. Estos incrementos se reflejan en el valor de las exportaciones en la cuenta de viajes y transporte, ya que para el 2023 se reportan ingresos de USD$ 8.980 millones, representando un aumento de 21,7 % con respecto al 2022.
Las buenas noticias también se reflejan en la generación de empleo. Para el 2023 se logró un total de 872.527 personas laborando en actividades turísticas, lo cual representa una participación del 3,8 % del total de ocupados en el país. Según ONU Turismo, se espera que a finales del 2024 el sector represente 1,45 millones de empleos, aportando un 6,2 % del total de puestos de trabajo en el país. En términos de inversión extranjera, el sector se ha visto favorecido con un aumento del 11 % con respecto al 2022, que equivalen a USD $1,7 millones.
Según el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, en los primeros 7 meses de 2024 se ha registrado la llegada de 3,7 millones de visitantes no residentes a Colombia, evidenciando un aumento del 7,7 % con respecto al mismo período en el 2023. Esto implicó un aumento de 15,3 % en divisas por concepto de pasajeros y viajes, equivalentes a USD $4,770 millones en divisas. Estados Unidos es el país con mayor flujo de visitantes extranjeros, con una participación del 28 %, pero destacándose el crecimiento del flujo de otros países con respecto al 2023 como Costa Rica (45,7 %), México (20,9 %) y Ecuador (12,9 %).
Contenido elaborado por UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE BUCARAMANGA