La economía antioqueña sobresalió por su mayor dinamismo en relación con la economía nacional durante 2025. La economía colombiana registró un crecimiento del 2,6%, dato que se encontró por debajo de las expectativas. Mientras tanto el dato consolidado por el DANE en días pasados reveló que el crecimiento de Antioquia fue del 3%, superando incluso nuestra proyección que se situó alrededor del 2,8%. Como señalamos entonces, la causa de este mayor dinamismo se encontraba en la enorme resiliencia del sector privado especialmente por el buen desempeño de los sectores manufacturero y exportador.
De acuerdo con Saúl Pineda Hoyos, director del Centro de Pensamiento de la universidad EIA, “si bien a finales de 2025 se presagiaban nubarrones en el horizonte, las indicadores lideres de los primeros meses del año muestran algunas tendencias que confirmarían la capacidad de la economía regional para navegar en medio de la incertidumbre de la transición electoral y de los nubarrones del entorno internacional”.
Desempeño de los indicadores líderes
Los resultados más recientes disponibles de la Encuesta Mensual de Comercio permiten evaluar que en el acumulado a mayo del presente año los establecimientos minoristas antioqueños registraron un aumento de las ventas reales del 15,3% lo que se encuentra por encima del 14,9% registrado a nivel nacional.
Los datos del sector industrial, por su parte, resultan menos favorables para el departamento frente a la nación. Entre enero y mayo del presente año, la variación real de la producción de Antioquia, según la Encuesta Mensual Manufacturera con Enfoque Territorial, fue del 0.8%. En ese mismo periodo se hizo visible en el país un incremento del 1,2%. Este hecho muestra una desaceleración industrial que podría impactar el crecimiento de la región al cierre del primer semestre.
El indicador integral del Pulso Económico Regional elaborado por el Banco de la República registra resultados favorables para Antioquia. El departamento ha presentado entre enero y mayo del presente año el segundo mejor valor promedio entre las regiones del país. Esto la ubica solamente por detrás de la región del Nororiente y, en todo caso, su desempeño resulta superior al registrado para regiones como la Central Cafetera y el Caribe, aunque muy cercano al de Bogotá.
Entre enero y abril de presente año las importaciones de maquinaria y equipo en Antioquia aumentaron 6.6% frente al mismo periodo del año anterior. Sin embargo, las importaciones nacionales de este grupo se habían incrementado en 10.8%. Este dato sugiere que los empresarios de la región pudieron haber postergado la toma de decisiones de inversión, en espera de señales que podrían tomar una nueva tendencia con los resultados electorales del pasado domingo 21 de junio.
Por el lado de la construcción, el panorama no ha resultado tan alentador hasta el presente. El indicador del Pulso Económico Regional, alerta que el subsector de vivienda se encuentra retrocediendo. Esta caída resulta desigual en las regiones del país. Según datos de la Cámara Colombiana de la Construcción (CAMACOL), las iniciaciones de vivienda entre enero y junio de este año han caído un 9,9% en Antioquia. En el total de las regiones contempladas el descenso en iniciaciones ha sido del 19,6%. No obstante, en el frente de las ventas es Antioquia la que ve mayor retroceso con una caída del 18,5% que es superior en magnitud al descenso registrado en el total de regiones contempladas (-9,9%).
Tendencia de las exportaciones
Entre enero y mayo de 2026 las exportaciones totales de Antioquia alcanzaron los 6.346 millones de dólares, con un aumento del 53,3% en relación con el mismo periodo del año anterior. Este crecimiento se encuentra muy por encima del 15,4% registrado a nivel nacional
Al desagregar el análisis por sectores es posible establecer que las exportaciones minero – energéticas, que representaron un total de 4.096 millones de dólares, aumentaron en un 102,4%. Este comportamiento se explica en gran medida por el incremento de las ventas de “Oro (incluido el oro platinado), en las demás formas en bruto, para uso no monetario” del orden del 108,1%.
Entre tanto, las exportaciones no minero – energéticas, que ascendieron a los 2.249 millones de dólares, aumentaron en un 6,4% en comparación con el mismo período del año anterior, jalonadas por las exportaciones agropecuarias, que presentaron un aumento del 13,7%. Entre tanto, en el sector industrial se hizo visible la caída de las ventas externas del orden del 1,9% para las empresas de la industria liviana, 2.7% para las de la industria básica y del 13.9% para las de maquinaria y equipo. Sin embargo, debe destacarse el desempeño de las exportaciones de la industria automotriz que aumentaron en 72.9% frente al año anterior y los de la categoría “Demás productos” que incrementaron sus ventas en 165,9%.
Panorama a futuro
Por el lado de las expectativas económicas hay razones para el optimismo. Según la Encuesta Mensual de Expectativas Económicas de los Empresarios (EMEE) realizada por el Banco de la República, Antioquia es el segundo territorio que en lo corrido hasta mayo ha presentado un mejor balance promedio (diferencia entre respuestas positivas y negativas) en la expectativa de crecimiento del volumen de ventas en los próximos doce meses, comparado con el crecimiento en los pasados 12 meses. Por otro lado, el índice de Confianza del Consumidor de Fedesarrollo, en diciembre de 2025 se ubicaba en 19,9% a nivel nacional y en –2.4 para Medellín. En mayo se registró 17,8% a nivel nacional y 7.7% para Medellín mostrando una notable mejora para nuestra región.
Sin embargo, por el lado de la inversión, el panorama aún resulta desafiante. El balance registrado en marzo sobre cómo se espera que sea el nivel de inversión en maquinaria y equipo en los próximos 12 comparado con los 12 meses anteriores en Antioquia, según la EMEE, frente al año pasado es de apenas 1,64%. Aunque este indicador es mejor que el balance de territorios como Bogotá o el Eje Cafetero no era evidencia de confianza suficiente para incrementar la inversión productiva de manera significativa, al menos al concluir el primer semestre del año.
El dato de crecimiento del PIB de la economía nacional para el primer trimestre, del 2,2%, se encontraba sustentado en gran medida por el aumento del gasto público, pero su nivel ya planteaba preguntas sobre la sostenibilidad de ese bajo crecimiento. Más recientemente, el promedio de las proyecciones más autorizadas para 2026 (CEPAL, FMI, Corficolombiana) se sitúa alrededor del 2,3% en un momento de transición política en nuestro país.
Para el Director del Centro de Pensamiento de la Universidad EIA, Saúl Pineda Hoyos, la actual transición política y las complejidades a las cuales se enfrentará el gobierno entrante, obligan a la prudencia en la proyección del crecimiento económico de Antioquia para el año 2026. “Pero algo es evidente: la llegada de un gobierno decidido a trabajar hombro a hombro con las empresas de todos los tamaños para desbloquear la inversión privada y el crecimiento, auguran un mejor ambiente para el desarrollo de las actividades productivas en la región”, concluyó el académico.