Con el primer Conversatorio ‘Fragmentos que habitan en mí’ se conmemoró
la implementación de la Política de Educación Inclusiva y Diversa,
reglamentada mediante Acuerdo 015 de 2021.
Tunja, 29 de mayo de 2026. La Universidad Pedagógica y Tecnológica de
Colombia, UPTC, celebró los 11 años de la Política de Educación Inclusiva y
Diversa, que representa un gran logro en materia de equidad y democratización
educativa, garantizando el ingreso, permanencia y graduación de poblaciones
vulnerables, convirtiéndose así en garante de derechos y referente a nivel regional
y nacional.
La programación tuvo lugar en la Facultad de Ciencias de la Salud, en donde se
cumplió la franja de Conversatorios ‘Fragmentos que habitan en mí’, con un diálogo
sobre la inclusión, desde las experiencias, las voces y las realidades de la población
estudiantil en condición de discapacidad., enmarcadas en lo cotidiano, invitando
además a los asistentes a ser partícipes a través de acciones simples en la
construcción de espacios más humanos, empáticos y participativos.
Allí asistieron estudiantes procedentes de grupos étnicos y víctimas del conflicto,
quienes a través de sus relatos hicieron un ejercicio de memoria histórica a través
del cual se reconoció la importancia de las raíces, los saberes y las formas de
habitar el territorio, fortaleciendo el respeto, la inclusión y el sentido de comunidad.
Estas historias de vida, modos de resistencia y transformación fortalecen la empatía
y promueven a la vez escenarios de paz y reconciliación, en donde se busca
contrarrestar los prejuicios y estereotipos existentes en materia de inclusión,
reconociendo y dando lugar a nuevas formas de ser, pensar y vivir.
Gina Lorena Jiménez Mendoza, líder de la Línea de Desarrollo Humano de
Bienestar Universitario, reconoció que cada estudiante llega a la vida universitaria
con una historia particular, con capacidades, necesidades, sueños, retos y formas
diversas de aprender, relacionarse y habitar la universidad. “Por eso, nuestro
compromiso es acompañar, orientar y promover acciones que contribuyan a eliminar barreras, fortalecer redes de apoyo y generar condiciones que favorezcan el
bienestar, la inclusión y la calidad de vida de nuestra comunidad estudiantil”,
manifestó.
Agregó que, la educación inclusiva invita a mirar más allá de los diagnósticos, de
las etiquetas o de las diferencias visibles, a reconocer a la persona en su
integralidad, a comprender sus contextos y a construir respuestas institucionales
más humanas, pertinentes y corresponsables.
“Como Línea de Desarrollo Humano creemos firmemente que la inclusión no es una
tarea aislada ni exclusiva de una dependencia. Es una responsabilidad compartida
que requiere la participación de docentes, administrativos, directivos, estudiantes y
familias. Cada gesto de escucha, cada ajuste razonable, cada palabra respetuosa
y cada acción de acompañamiento contribuyen a construir una universidad más
justa, más sensible y más incluyente”, indicó Jiménez.
Ángela Hernández, responsable del Programa de Educación Superior Inclusiva y
Diversa, PESID, catalogó la jornada como un espacio representativo de encuentro
sin importar orígenes ni características, en donde cada uno tiene una voz, una
historia que merece ser contada y escuchada. Desde su vivencia resaltó lo valioso
que es propiciar escenarios de diálogo y reflexión indicando que en su condición
de discapacidad ha tenido que vivenciar retos, experiencias que han sido fuertes, a
veces devastadoras, pero que poder reunirse en la Facultad de Ciencias de la
Salud, con los futuros profesionales de este campo, resulta sumamente importante
para un abordaje de las perspectivas existentes y para seguir trabajando por una
educación pública más inclusiva y diversa con amplio alcance e impacto social.
Estefanía Martínez, neuropsicóloga del PESID, informó que esta jornada fue
profundamente reflexiva, participativa y sensible, donde los estudiantes de la UPTC
compartieron experiencias, vivencias y desafíos que hacen parte de sus trayectorias
personales y académicas. “A través del diálogo, la escucha y la empatía,
comprendimos que la inclusión no es solamente un concepto sino una práctica
cotidiana que se construye desde el respeto y el reconocimiento del otro”,
puntualizó.
La actividad contó con la participación de estudiantes y docentes de la Escuela de
Psicología, consolidándose como un escenario de escucha, reflexión y construcción
colectiva en torno a la inclusión y el reconocimiento a la diversidad. Se espera que
éste sea el primero de muchos encuentros que continúen fortaleciendo una
universidad donde todas las voces tengan lugar, donde las diferencias sean reconocidas como una riqueza y donde cada fragmento de vida contribuya a
construir una comunidad más humana e incluyente.