El director ejecutivo de ASCUN, Oscar Domínguez, explicó cuáles son los desafíos a los que se podría enfrentar el sector por la Reforma a la Educación en términos de financiamiento.
«El 70 % de los estudiantes en universidades privadas son de estrato 1 y 2. Esto le permite a uno inferir que en el colectivo hay un gran número de estudiantes, por eso uno de los puntos que debería tener en cuenta esta ley es la garantía a la demanda, no solo a la oferta que es la que financia lo público.
Según Domínguez, sumado a eso, el 2024 no es el primer año en el que las instituciones públicas han clamado por financiación para resolver una deuda histórica.
Además, mencionó otros puntos clave que se deben tener en cuenta para esta reforma: la importancia del sistema de educación mixto, la autonomía universitaria, el financiamiento y la educación terciaria, entre otros.
Habló sobre el panorama que enfrentan los jóvenes para acceder a la educación superior.
«Cerca de 550 mil jóvenes se gradúan de bachillerato cada año. De ese porcentaje, solo 130 mil toman la decisión de continuar estudios en educación superior; la relación es casi de 1 a 3, lo que quiere decir que Colombia debería hacer un esfuerzo para lograr que esa línea de jóvenes, entre los 17 y 21 años, tengan mayores posibilidades de acceder a la educación superior y en ese escenario de mayor acceso tenemos que revisar que no todos los jóvenes están optando por ingresar a la universidad, buscan otras ofertas y ese fue uno de los aspectos que mencionó en el debate sobre este proyecto de ley.»
El director enfatizó en la importancia de contar con un sistema de educación superior mixto en el país al que todos puedan acceder. «Colombia tiene ejemplos de personas importantes en el país formados en ambos sistemas de educación, como el presidente y la vicepresidenta de la República, que son egresados de universidades privadas».